Destellos de luz tras un nublado frío en invierno en las dos principales economías de la eurozona, si bien el sol se muestra más luminoso en Alemania que en Francia. Los indicadores adelantados de actividad más observados en la eurozona, los índices de gestores de compras (PMI) de las empresas privadas, que elaboran S&P Global y el Hamburgo Commercial Bank (HCOB), ha reflejado en sus lecturas preliminares de marzo, publicadas este lunes, que la situación empieza a mejorar en la baqueteada industria de las dos mayores potencias económicas del Viejo Continente. Sin embargo, es la recuperación alemana la que empieza a ganar tracción, especialmente con la esperanza del gran paquete de estímulos que se ha prometido desplegar en infraestructura y defensa. En la carrera por evitar ser el ‘hombre enfermo de Europa’, la economía germana ha dejado un paso más atrás a la francesa.

Es cierto que la situación ha mejorado claramente en marzo en Francia. La hundida manufactura presenta un PMI adelantado de 48,9 puntos, la lectura más alta en 26 meses (más de dos años). Aunque sigue en territorio de recesión (menos de 50 puntos), el salto ha sido de más de cuatro puntos. La mejoría también ha llegado en el PMI de servicios, con un empuje de tres décimas que lo deja en 46,6 puntos, todavía un poco lejos de los 50. Esta serie de mejoras, por encima de lo esperado, dejan el PMI compuesto en 47 puntos, dos por encima de la lectura de febrero.Francia ya es un poco menos ‘el hombre enfermo de Europa’.

“La economía francesa está luchando por ganar impulso. El panorama político francés, que ha impactado significativamente de forma negativa la confianza del mercado en los últimos meses, es ahora algo menos inestable. Francia aprobó una ley presupuestaria retrasada para 2025 en febrero, lo que le ayudó a evitar una rebaja de su calificación crediticia, pero aún existe un alto grado de incertidumbre con respecto a la política económica futura”, señala el economista Tariq Kamal Chaudhry en el informe de S&P Global y HCOB.

Aunque la industria francesa atraviesa dificultades, hay indicios de mejora, certifica el analista. “El PMI manufacturero flash dio un salto significativo en comparación con el mes anterior, aunque sigue señalando un deterioro de las condiciones operativas. La incertidumbre nacional e internacional, las presiones competitivas y la escasa demanda en sectores clave como la automoción, la construcción y la agricultura se citan como razones de las débiles perspectivas, aunque las esperanzas de mejora de la actividad aumentaron hasta su nivel más alto en nueve meses”, detalla.

Por el lado contrario, los datos del PMI de servicios no ofrecen ningún alivio para este sector en marzo. “Aunque se produjo un descenso más suave de la actividad empresarial en comparación con el mes anterior, el ritmo de caída siguió siendo sólido. La incertidumbre económica, las tensiones geopolíticas y la reducción de la demanda están lastrando la producción del sector servicios. La única noticia tranquilizadora es que las presiones sobre los costes de los insumos se han atenuado un poco y el poder de fijación de precios de los proveedores de servicios ha aumentado ligeramente”, cierra el economista de HCOB.

Al ‘otro lado de la frontera’, en Alemania, marzo ha llegado con una muy necesaria recuperación en la manufactura, con su PMI escalando más de un punto hasta los 48,3 (máximo de 31 meses). La sufrida industria alemana continúa en recesión y su futuro sigue siendo incierto, pero que se acerca a territorio de ‘calma’ es ya un alivio para el país. El golpe ha llegado en el PMI de servicios, que en vez de avanzar un punto, como se esperaba, lo retrocede hasta los 50,2, quedándose casi en terreno de estancamiento. Esto ha afectado al PMI compuesto, que avanza algo menos de lo esperado hasta los 50,9. Con todo, es un salto de medio punto que será bien recibido.

“Qué grata sorpresa: los fabricantes han aumentado la producción por primera vez en casi dos años. Sin embargo, esto no surgió de la nada. El índice de producción ha aumentado en cinco de los últimos seis meses. Esto podría estar relacionado con el auge de las importaciones desde EEUU, donde las empresas están comprando productos del extranjero para anticiparse a los aranceles inminentes. De ser así, podríamos ver un ligero retroceso una vez que entren en vigor dichos aranceles. Por el lado positivo, el enorme paquete de infraestructura y defensa de Alemania, recientemente aprobado por ambas cámaras parlamentarias, podría dar un impulso moderado a la industria manufacturera en el futuro próximo. Es probable que genere la tan necesaria confianza en Alemania como centro de negocios“, expresa Cyrus de la Rubia, economista jefe de HCOB en el informe sobre Alemania.

HCOB: “El crecimiento económico del primer trimestre parece prometedor en Alemania. Gracias al paquete fiscal, esto podría marcar el inicio de una recuperación más sostenida”

“El crecimiento económico del primer trimestre parece prometedor. Gracias al paquete fiscal, esto podría marcar el inicio de una recuperación más sostenida”, tiene claro De la Rubia. Por supuesto, admite el economista, existen riesgoslos propios aranceles estadounidenses y la atonía del sector servicios, que apenas creció en marzo, son factores a tener en cuenta. “Pero con la probable formación de un nuevo Gobierno en las próximas semanas, la confianza podría recuperarse rápidamente”, introduce.

La encuesta del PMI muestra que tanto las empresas manufactureras como las de servicios se sienten más optimistas sobre la producción futura. “Mientras que los fabricantes parecen encontrar su equilibrio, los proveedores de servicios pisan el freno. La actividad de los servicios casi se estancó en marzo y las nuevas contrataciones cayeron en picado. Para empeorar las cosas, las empresas de servicios no pudieron subir los precios de venta tanto como en los últimos meses. Dicho esto, la política fiscal expansiva debería empezar a hacer mella en la segunda mitad del año, impulsando el sector servicios a medida que los proyectos de infraestructuras y defensa impulsen la demanda. Sin embargo, la mayor parte del impacto real se dejará sentir probablemente en 2026“, amplía De la Rubia.

“En el caso de los servicios, una posible escalada de la guerra comercial debería ser una preocupación menor. La demanda interna es mucho más importante y, con la mejora del poder adquisitivo, se augura un crecimiento mayor. Sin embargo, la confianza del consumidor se ve afectada por las tensiones geopolíticas, lo que significa que las perspectivas para el sector servicios también se mantienen moderadas por ahora”, analiza Bert Colijn desde ING.

También en clave optimista, el informe muestra que el empleo germano está algo menos presionado en el sector manufacturero y sigue creciendo a un ritmo moderado en los servicios. “Esto puede ser un indicio de que la economía alemana está tocando fondo. Significa que existe la posibilidad de un repunte cíclico y de que el paquete fiscal compense con creces el daño que con toda probabilidad causará la política arancelaria de EEUU”, explican desde HCOB.

En un informe separado con el PMI del conjunto de la eurozona, De la Rubia introduce un interesante cálculo que arroja más luz sobre esta ‘pugna’ económica de fondo entre ambas potencias: “Curiosamente, Alemania superó en marzo a su principal socio comercial europeo, Francia, tanto en producción manufacturera como en actividad de servicios. Sin embargo, si nos alejamos y analizamos los dos últimos años, la industria de Francia sólo se ha contraído en torno a un 1% desde principios de 2023, mientras que la de Alemania ha caído aproximadamente un 8%. En este sentido, Alemania tiene mucho potencial de recuperación“.

Es innegable que en Alemania crece el optimismo de que el próximo aumento de las inversiones gubernamentales en el sector militar y de infraestructuras sacará a la economía de cinco años de estancamiento. En previsión de los cientos de miles de millones de euros de gasto que se desatarán en los próximos años, la confianza de los inversores , medida por el instituto ZEW, ha alcanzado su nivel más alto en tres años. También se espera que el nuevo gobierno del país, liderado por el conservador Friedrich Merz, cumpla con otras promesas orientadas al crecimiento, como la reducción de la burocracia y la reforma migratoria.

No será de la noche a la mañana

Estas perspectivas más alentadoras para Alemania contrastan con las de Francia. Sin embargo, la inversión adicional de Berlín tardará en hacerse notar. El Bundesbank anunció la semana pasada que el producto interior bruto solo repuntará ligeramente en el primer trimestre, tras una caída del 0,2% en los últimos tres meses de 2024, calificando la tendencia cíclica subyacente de “débil”.

En la misma línea se pronuncia este lunes Andrew Kenningham, economista jefe para Europa de Capital Economics: “A pesar de la mejora de las perspectivas para Alemania, los PMI son un recordatorio de que los recientes anuncios fiscales de Alemania no impulsarán la actividad económica de la noche a la mañana. Según el experto, el PMI compuesto de Alemania, de “tan solo” 50,9 puntos, “es coherente con un crecimiento trimestral del PIB muy débil. Recordemos que el PIB se contrajo un 0,2% intertrimestral en el cuarto trimestre”.

Volviendo a Francia, desde Capital Economics destacan que el aumento mucho mayor del PMI compuesto (de 45,1 a 47) “no es tan positivo como parece, ya que se produjo tras una fuerte caída en febrero y es coherente con la contracción de la economía francesa“. “Con pocas perspectivas de un aumento significativo del gasto en defensa, las perspectivas para Francia siguen siendo desalentadoras”, cierra Kenningham.

Fuente: Revista El Economista

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