Alarma de recesión en EEUU: los datos apuntan a un fuerte frenazo en la economía

El producto interior bruto (PIB) de Estados Unidos cayó un 1,5% en el primer trimestre de este año. Si este segundo trimestre también descendiera se daría una recesión técnica (dos trimestres consecutivos de contracción). No parece que vaya a ser así, pero los últimos datos macro conocidos al otro lado del Atlántico sí anticipan una nueva contracción del PIB en el tercer trimestre, haciendo más real la posibilidad de una recesión a finales de año (con el PIB bajando entre julio y septiembre y entre octubre y diciembre). Una situación similar a la que ya anticipan los mercados en Europa.

 

En concreto, se acaba de conocer que la actividad privada en EEUU ha sufrido una fuerte desaceleración este mes. Así lo muestra el índice PMI compuesto, elaborado por S&P Global. En este indicador, más de 50 puntos indica expansión de la economía y menos, contracción. En el dato adelantado de junio se ha quedado en 51,2, el dato más bajo en cinco meses y prácticamente al filo del terreno negativo.

“El ritmo de crecimiento económico de EEUU se ha ralentizado bruscamente en junio, con un deterioro de los indicadores adelantados que sientan las bases para una contracción económica en el tercer trimestre”, asegura Chris Williamson, economista jefe de S&P Global.

“Habiendo disfrutado de un mini-boom de los consumidores que regresan tras la relajación de las restricciones por la pandemia, muchas empresas de servicios ven ahora cómo los hogares sufren por el aumento del coste de la vida, y los fabricantes de de bienes no esenciales, con un descenso similar de los pedidos”, explica este experto.

Así, el subíndice PMI manufacturero adelantado de junio baja a 52,4 puntos frente a los 57 de mayo. El dato es el peor en 24 meses. Se ha visto afectado, principalmente, por la caída de producción que registra el sector. Según S&P Global Market Intelligence, es el tercer peor descenso de la serie histórica. Solo está superado por las cifras de la pandemia de 2020 y la crisis financiera de 2008. La débil demanda está golpeando a las fábricas estadounidenses. Los pedidos caen a mínimos de julio de 2020 y las ventas retroceden a niveles de mayo de 2020.

Fuente: Revista El Economista

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