El Weimei WePlus 2 es una gama media competente y española

Pese al particular nombre, Weimei es una empresa que ha nacido en España. Aunque por culpa de Zetta ahora mismo cualquiera que intenta hacer móviles en nuestro país va a ser recibido con una ceja levantada y con dudas, esta empresa fundada por Juan Yuan en 2015 no miente a nadie: cogen teléfonos chinos y los personalizan para venderlos bajo su marca.

Uno de los últimos teléfonos que han producido es el WePlus 2, que se empezó a comercializar a finales de 2016 y que de momento sigue ahí, intentando hacerse un hueco en un mercado competitivo y difícil. La estrategia de la compañía de momento es sencilla y limitada, en un buen sentido: venden los teléfonos en su web y con ayuda de Phone House y tratan de crecer sin aspirar a locuras.

La gama media sigue al alza

En este contexto, ¿qué tal es el WePlus 2? En resumen, es un buen teléfono que tiene buenos materiales, un diseño correcto y unas prestaciones dignas de la gama media, como su precio. Aunque 329 euros ya es una cifra respetable (hay móviles chinos por 200 euros que también son muy buenos), a cambio tienes un servicio postventa oficial y más o menos directo.

Esta es una pega de comprarse un teléfono chino por Internet: si se te rompe, lo tienes complicado para conseguir repararlo sin pagar, incluso estando en garantía. Es el riesgo que se corre al comprar un dispositivo de 200 euros que está muy bien en características, así que puede valer la pena.

El WePlus 2 tiene las características habituales de la gama media: una pantalla grande de 5,5 pulgadas con resolución 1080p, una batería decente de 3.130 mAh (no llega a terminar el día si le das mucha caña), un procesador que no es para tirar cohetes, pero que debería funcionar ligero y sin problemas sobre Android 6; 4GB de RAM, que es lo que llevan teléfonos de alta gama ahora mismo; y, por último, 64GB de almacenamiento, que ya es más de lo que ofrece por defecto un iPhone.

Y sí, tiene un lector de tarjetas microSD para ampliar almacenamiento, espacio para dos microSIM y lector de huellas dactilares integrado en el botón de home que se sitúa debajo de la pantalla.

Con estas características sobre la mesa, hay poco motivos para quejarse. El procesador no es el más avanzado del momento y no tiene mucho que hacer contra un Snapdragon 821 (lo que lleva un OnePlus 3T o un LG G6), pero este componente es el que más puede encarecer el conjunto.

A simple vista, sin embargo, no hay nada del teléfono que decepcione. Quizá el color champán no guste a todo el mundo (es mi caso, no me gusta nada esta tendencia de tener un cacharro amarillento en las manos), pero la construcción en aluminio, pese a resbaladiza, es de calidad. Hace no muchos años, tener algo así por el precio que propone Weimei sería difícil de creer.

La cámara, quizá, sí sea regular. Pese a sus 13 megapíxeles, el rendimiento es mediocre en cuanto falta un mínimo de luz. Se agradece que la app de la cámara sea tan completa y tenga opciones para aquellos que estén dispuestos a empaparse en ellas, pero sin un buen rendimiento básico, no conseguimos nada.

Que tenga HDR es un detalle, pero tampoco está bien llevado: los primeros planos suelen verse beneficiado de su uso y los colores también son más correctos; pero los fondos se difuminan y se nota una barbaridad que algo no está funcionando como es debido. En cualquier caso, es un teléfono relativamente barato y que debe hacer recortes en alguna parte para tener ese precio.

Chino, pero también un poco español

¿De dónde sale este teléfono si no se fabrica en España? En su interior, el WePlus 2 es un Gionee S6 Pro, lo que sería una pega si esta gente hiciera como Zetta y ocultara la realidad tras una capa de poca vergüenza y una carcasa barata. Pero insistimos, este teléfono, pese a tener un origen chino y una personalización hecha en España, no es ninguna tomadura de pelo.

Esta capa de cambios sobre Android no es demasiado molesta. No introduce nuevas aplicaciones ni grandes características, como pueden hacer LG, Samsung o Huawei, pero al menos no molesta. Si llevas tiempo usando un teléfono con el sistema operativo de Google, no te costará nada adaptarte a este teléfono.

El único problema de este teléfono, al final, es que cuesta un poco más de 300 euros, una barrera psicológica difícil de supera para algunas personas, y que también está justificada por el presupuesto que muchos tienen para gastarse en un teléfono. Hay una razón de peso por la que no todo el mundo se quiere gastar más de 200 euros en un móvil: no lo necesita o no le llega el dinero.

A cambio del teléfono que pide Weimei, sin duda, se consigue un teléfono muy bueno y que debería aguantar esos dos años a pleno rendimiento que se le debe pedir a cualquier teléfono actuar. No es el OnePlus 3T, también chino y vendido sólo por web, pero de mejores prestaciones y mayor pecio. No es un iPhone, no es un Huawei Mate 9, pero sí es como un Honor 6X.

Fuente: elmundo.es