Una novela imagina el paso de Gustave Eiffel por la Alhambra de Granada

París.- La Alhambra es el escenario de “Allí donde se construyen los sueños”, la última novela del francés Éric Marchal, en la que imagina el viaje de Gustave Eiffel a Granada (sur de España), una forma de devolver a los lectores españoles el calor que recibió con su obra anterior, “El sol bajo la seda”.

“Como mi último libro tuvo muy buena acogida y recibí cartas de españoles que me daban las gracias por haberles hecho descubrir esta época, quería devolverles la confianza que depositaron en mí y me dije voy a hacer una parte de este libro en España”, confió el escritor en una entrevista a Efe.

En esta historia, que llega ahora a las librerías españolas de la mano de la editorial Grijalbo, Marchal convierte el palacio andalusí en el hogar de la atípica familia franco-española de Clément Delhorme, un meteorólogo que se alía con el ingeniero Gustave Eiffel durante la construcción de algunos de sus mayores proyectos.

Durante 50 años, esta unión profesional marcará la vida de sus dos familias -inventada por la parte de los Delhorme e inspirada en hechos reales en el caso de Eiffel- para hablar del momento “en el que reemplazamos al dios religioso por el dios del progreso”.

“De un libro a otro me gusta cambiar de periodo y de tema. En ‘La Part de l’Aube’ (2013) hablaba de la Revolución en Francia y de abogados, y ahora quería ponerme en la piel de los ingenieros, esos pioneros que trabajan en obras increíbles con los pocos medios de la época”, dijo.

Delhorme, personaje inventado, es la oposición a Eiffel, una figura que apasiona a Marchal por sus logros profesionales y su visión de futuro, y al que se ha permitido imaginar en Granada para narrar dos historias paralelas, entre Andalucía y París.

La construcción del puente de Luis I, en Oporto, la estructura de la Estatua de la Libertad, en Nueva York, y la Torre Eiffel, en París, financiada en su mayoría por el ingeniero, sirven de telón de fondo a la historia.

En paralelo a los viajes de Eiffel y a una estricta vida privada tocada en 1877 por la tragedia, la vida de los Delhorme sigue su curso en la Alhambra, localización de ensueño para el propio Marchal que la reconstruyó gracias a los “Cuentos de la Alhambra”, de Washington Irving, otros libros e incluso Google Maps.

Inmerso ya en su próxima obra, sobre las sufragistas británicas, Marchal lamenta no haber visitado nunca la ciudad, aunque siente que ya la conoce por haber pasado años imaginado la vida de sus personajes en sus calles. “Espero poder ir muy pronto”, confió.

Pese a haber publicado su primera novela en 2009, este escritor mantiene aún su trabajo como jefe de proyecto en una empresa de agua en la localidad de Vittel (noreste) y dedica sus noches y vacaciones a la preparación de sus novelas de historia y ficción, por las que ha sido comparado con el galés Ken Follet. EFE

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