Cómo es el Museo de la Muerte de Hollywood

En el mítico Hollywood Boulevard no todo es glamour y fantasía, también hay lugar para lo oscuro y macabro.

A unas cuadras del Teatro Chino (el mismo que aparecía en la presentación de los cortos animados de La Pantera Rosa) y el Dolby Teather (escenario de la entrega de los Oscars) se levanta un edificio que alberga siniestra memorabilia de hechos shockeantes.

Museum of Death es un lugar no apto para impresionables. Ubicado al 6000 de Hollywood Boulevard, la fachada plagada de calaveras augura una experiencia terrorífica en su interior.

El museo posee la mayor colección de objetos relacionados con la muerte y también con asesinos seriales y suicidas famosos. Sus fundadores son JD Healy y Cathee Schultz. Este matrimonio decidió abrir el recinto en 1995 para compartir con el público su colección privada.

Los objetos allí expuestos generan espanto y van desde pertenencias y cuchillos utilizados por los asesinos seriales, hasta cartas enviadas desde la cárcel por psicópatas, videos, fotografías, una colección de calaveras ornamentadas, bolsas para cadáveres, cabezas reducidas, ataúdes de distintas épocas y ritos, sogas usadas por suicidas que se ahorcaron, etc.

El recorrido por el museo comienza con una sección dedicada a los asesinos en serie. Aquí se pueden ver las pertenencias de John Gacy, un asesino condenado por abusos sexuales que trabajaba como payaso en fiestas infantiles y que se cree pudo haber matado a 33 adolescentes. Ver sus pinturas siniestras, sus cartas y hasta los zapatos que usaba cuando se disfrazaba de clown, ponen la piel de gallina.

Luego es el turno de la “sala de ejecución”. Ahí se puede observar una silla eléctrica, la ropa manchada que utilizó un condenado a muerte en su ejecución, y el plato fuerte del museo: la cabeza guillotinada de Landrú, el célebre asesino de mujeres francés cuya historia es tan mística como la de Jack el destripador.

En la “sala de funerales” se encuentran expuestos objetos utilizados a lo largo de los años para los entierros como ataúdes o herramientas para embalsamar los cuerpos y para realizar autopsias.

Hay un segmento dedicado a Charles Manson y su clan. Allí además de ver pertenencias del psicópata y leer algunas de las cartas que le envió a los dueños del museo, hay muchísima evidencia sangrienta sobre el asesinato de Sharon Tate (la mujer de Roman Polanski).

En la sala de “canibalismo” la muestra incluye mucho material de Ed Gein, un asesino que sirvió de inspiración para el personaje de Norman Bate de Psicosis.

A lo largo del recorrido también nos topamos con una recreación muy explícita del suicidio masivo de la secta Heaven’s Gate. Así como material de los suicidios de Kurt Cobain, Marilyn Monroe y el asesinato de JFK. Perderse en el laberíntico y asfixiante Museo de la Muerte es sin dudas más escalofriante que cualquier cinta de horror.

Fuente: Infobae

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