España, en el ‘top ten’ de los países con más olas de calor del mundo

En España son más que conocidas las olas de calor. En lo que va de año ya son dos las que ha sufrido nuestro país, una a finales de junio y otra a mediados de julio.En ambos periodos las temperaturas rebasaron los 40º C y llegaron a superar los registros históricos de temperaturas. Por ejemplo, en Madrid se alcanzaron los 39,5º C, el récord de temperatura más alta registrada en un mes de junio en la ciudad.

Y es que nuestro país está entre los que más fenómenos de este tipo registra al año, como sostiene una investigación internacional en la que se han utilizado los registros de 400 ciudades de 18 países entre 1972 y 2012, y en la que ha participado el Centro Superior de Investigaciones Científicas (CSIC).

En España se han estudiado los datos que facilita la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) para 51 ciudades entre 1990 y 2010 con la excepción de Palencia. “Es la única que no tiene datos oficiales de la Aemet”, indica a EL MUNDO uno de los investigadores, Aurelio Tobías, del Instituto de Diagnóstico Ambiental y Estudios del Agua, perteneciente al CSIC.

Tras el análisis han determinado que, además de registrarse un número mayor de estos fenómenos que en otros muchos países, en España también tienen mayor intensidad. Los resultados se han publicado en la revista Environmental Health Perspectives.

Sin un único concepto de ‘ola de calor’

Tobías explica que uno de los hándicaps a la hora de llevar a cabo el trabajo es que no existe una única definición sobre ola de calor. “En general se acepta que son uno o varios días consecutivos que superen un determinado umbra de temperaturas, pero no hay consenso”, señala.

Por ello han trabajado con hasta 12 conceptos, entre los que han utilizado diversos umbrales de calor. En cualquiera de las definiciones utilizadas España se sitúa en los puestos más altos de la clasificación, junto con China.

Si se adopta la definición más estricta, que determina que una ola de calor ocurre cuando se supera durante más de dos días seguidos la temperatura media del 10% de los días más calurosos, en nuestro país habría 32 días de ola de calor al año, mientras que si se utiliza una menos severa -la que toma en cuenta la media del 5% de los días más extremos, y que coincide con la que elige la Aemet- habría 15 días. En estos dos casos, en China serían 37 y 16 días, respectivamente.

Por último, de acuerdo con la definición que contempla el 2,5% de los días de más calor, España sufriría tres días al año este fenómeno de altas temperaturas intensas.

Entre los países que superan a España en número de días para cualquiera de las definiciones de ola de calor se encuentran Irán, Italia, Japón, Moldavia, Corea del Sur, Taiwan o Estados Unidos.

¿Intensidad o duración?

No obstante, lo más novedoso de este trabajo colaborativo dirigido por la Escuela de Medicina Tropical de Londres (Reino Unido), es que es más importante laintensidad que la duración de la ola de calor en cuanto a efectos sobre la mortalidad se refiere. “Los efectos negativos sobre la salud se observan más durante los primeros días, por lo que más negativo sería una ola corta y muy intensa”, aclara Tobías.

Además, en cualquier área geográfica, los investigadores han visto que lasprimeras olas de calor que llegan son las que más afectan a la población. “La de junio tuvo más afectación que esta última del año”, sostiene.

En el trabajo se ha comprobado que afectan más a los climas templados o fríos que a los más cálidos, por lo que en España se vería más afectado el tercio norte cuando se produce uno de estos fenómenos porque “no están aclimatados al calor”. “Está más adaptado una persona de Sevilla a temperaturas de 40º que una de A Coruña a los 30º, que sería una temperatura inusual”, indica el científico.

En los días de calor más intenso se observa un incremento de la mortalidad de entre el 10% y el 20%, también dependiendo de la definición. En este caso, los datos de mortalidad se obtuvieron de las referencias del Instituto Nacional de Estadística de mortandad por causa natural para cualquier rango de edad.

Este estudio, que nace a raíz del creciente interés por este tema en Europa y EE.UU. tras la fuerte ola de calor sufrida en 2003, ha utilizado por vez primera una metodología común, y pretende servir de utilidad a la hora de tratar la adaptación al cambio climático y en el desarrollo de políticas migratorias.

fuente:http://www.elmundo.es/ciencia-y-salud/salud/2017/08/10/598c5601468aebf7078b4597.html