“Tengo miedo al ajo, no puedo con el pollo y me horroriza comer con más gente”

Los episodios de miedo afectan a una de cada diez personas en algún momento de sus vidas, según la Sociedad Española de Psiquiatría. No es lo mismo tener ansiedad, que es el sentimiento que experimentamos cuando nos enfrentamos a situaciones amenazantes o difíciles, que sufrir una fobia, es decir, un temor intenso a momentos o cosas que no son peligrosos, y que resulta “claramente desproporcionado respecto a la amenaza real, dentro de un contexto cultural determinado”, describe el psiquiatra Carles Enric Lupresti, jefe del Servicio de la Unidad de Psiquiatría y Psicología del Hospital Quirón de Barcelona y coordinador del Institut Lupresti.

Estos miedos son persistentes, y suponen un malestar continuo que interfiere en el desarrollo de la vida, y “se perpetúan debido a las conductas de evitación” por parte de quienes las padecen, apunta el experto. Probablemente ya conozca, aunque sea de oídas, fobias como la de subirse a un avión, entrar en un ascensor o el miedo a los murciélagos.

Pero hay otras menos conocidas, que se dan en la cocina, y que sorprenden por enmarcarse en un entorno donde lo gastronómico no para de ganar adeptos. ¿Se puede tener miedo a tragar cacahuetes o a comer en público? Estas son las seis fobias más curiosas.

fuente:http://elpais.com/elpais/2017/05/17/fotorrelato/1495016307_026661.html