10 nuevos casos de VIH al día en España

En el último año, los nuevos casos de VIH han aumentado un 7% en la Unión Europea, según los datos que acaba de presentar la Organización Mundial de la Salud (OMS) . Por primera vez, el número acumulado de afectados en el continente supera los dos millones, lo que, en palabras de Zsuzsanna Jakab, directora regional de la OMS para Europa, demuestra que “pese a los esfuerzos, el VIH sigue siendo uno de los principales problemas de salud pública en la región”.

La fotografía de la OMS señala, además, que el problema no es homogéneo en Europa. Las nuevas infecciones son mucho más numerosas en los países del Este, donde la transmisión es más frecuente en las relaciones heterosexuales y, en menor medida, entre los consumidores de drogas intravenosas. En las zonas central y occidental del continente, en cambio, los nuevos casos se producen principalmente entre hombres que tienen sexo con hombres.

“Esta es una realidad que llevamos constatando años en España”, señala Santiago Moreno, miembro de la junta directiva del Grupo de estudio del Sida de la Sociedad Española de Enfermedades Infecciosas y Microbiología Clínica (GeSIDA), quien subraya que, “cada día se producen 10 nuevas infecciones por VIH” en nuestro país principalmente en el colectivo homosexual.

Según datos del Ministerio de Sanidad, en 2015 se notificaron 3.428 nuevos diagnósticos de infección por VIH, un 85,9% de los cuales correspondieron a varones. La vía de transmisión más frecuente fue la sexual -responsable del 79% de las infecciones-, sobre todo en hombres que tienen relaciones sexuales con hombres (un 53,6% frente al 25,4% de transmisión en heterosexuales).

La prevención de la transmisión del virus debe, por tanto, tal y como insiste el especialista del Hospital Universitario, Ramón y Cajal de Madrid, centrarse en ese grupo de personas homosexuales. “Y se ha demostrado que no es suficiente con únicamente recomendar el uso del preservativo“, subraya.

“Lo ideal sería poder diagnosticar y tratar a todas las personas infectadas. Eso sería lo más eficaz y rentable para controlar la transmisión del virus”, aclara. Pero, mientras eso sucede -se estima que hasta un 30% de los afectados desconoce que es portador del virus-, “es necesario poner en marcha otras estrategias”.

En ese sentido, los expertos de GeSIDA consideran necesario implantar en nuestro país la denominada profilaxis pre-exposición (PrEP) en todos los grupos de riesgo “con una tasa de infección superior a 2 casos por 100 personas al año“.

“Esta estrategia consiste en que una persona que no está infectada por el VIH y que va a tener una relación sexual de riesgo tome una medicación frente al virus [se utilizan antirretrovirales de los empleados en personas seropositivas] antes para evitar el contagio”, señala Moreno. Según explica, varios estudios han demostrado que con esta profilaxis “las posibilidades de infectarse por el VIH disminuyen hasta un 90%“.

El especialista subraya que esta estrategia no es recomendable para cualquier persona que vaya a tener una relación sin preservativo, sino que se administraría en un grupo muy restringido, de alto riesgo, como los hombres que tienen sexo con hombres o mujeres transexuales que refieran haber tenido relaciones anales sin protección en los últimos seis meses, y, además, hayan tenido previamente enfermedades de transmisión sexual o usen sustancias psicoactivas durante sus relaciones, entre otros criterios.

En todos los casos, el tratamiento debe ser prescrito por un especialista sanitario, que también debe hacer un seguimiento del tratamiento. Todos los estudios que se han realizado sobre la utilidad de la PrEP se han basado en la combinación en un único comprimido de dos medicamentos empleados habitualmente contra la infección por VIH: emtricitabina (FTC) y tenofovir disoproxil fumarato (TDF).

Se puede indicar una dosis diaria de forma continua y, según datos de GeSIDA, también una administración intermitente (2 comprimidos entre 2 y 24 horas previas a la exposición, 1 comprimido a las 24 horas de la primera toma y otro, 24 horas después).

“No es una panacea, pero es una intervención que puede ser muy útil sumada a otras acciones”, señala Moreno. Y recuerda que la iniciativa ya se ha puesto en marcha con éxito en EEUU y Francia.

Este verano, la Agencia Europea del Medicamento (EMA) dio luz verde a la comercialización de la citada combinación (cuyo nombre comercial es Truvada) en la UE para la utilización preventiva contra la infección por VIH (ya estaba autorizado como tratamiento permanente).

“Es necesario definir una estrategia en las distintas comunidades autónomas para poner en marcha esta iniciativa”, insiste Moreno, que ha coordinado la primera guía de recomendaciones de la profilaxis pre-exposición del VIH en España.

En su último informe, la OMS reconoce que la PrEP podría ser muy útil para “frenar la tendencia de crecimiento” ante el agotamiento de las habituales campañas de prevención y el aumento de las prácticas de riesgo.