El hospital de Mataró necesita 20 millones para modernizar las instalaciones

La situación del Consorcio Sanitario del Maresme (CSdM), intervenido por la Generalitat hace un año por haber generado un déficit de 2,7 millones de euros en 2014, se ha vuelto insostenible. Además de la presión asistencial sobre los trabajadores, los centros sanitarios del ente público —el hospital de Mataró, tres áreas básicas de salud, un centro sociosanitario y otro de salud mental— precisan una renovación urgente de sus infraestructuras, algunas de ellas muy obsoletas. Una auditoria interna a la que ha tenido acceso EL PAÍS constata que el CSdM precisa 23,7 millones de euros para renovar sus instalaciones, desde fachadas de edificios hasta equipamientos médicos. En concreto, para renovar aparatos asistenciales, el CSdM necesita 8,3 millones de euros.

El plan de reequilibrio que puso en marcha el CSdM en 2015 para recuperar la autonomía de gestión ya alertaba de la “descapitalización del patrimonio”. Los incesantes recortes ejecutados en el presupuesto del ente público en los últimos años y el déficit estructural de 30 millones que arrastra desde su creación —tuvo que pedir dos créditos para afrontar contingencias a las que no se destinó presupuesto específico— han dejado al consorcio sin margen de maniobra. “El déficit financiero ha provocado graves problemas de tesorería, hasta el punto que ha impedido conseguir el nivel de inversión necesario para evitar la descapitalización de nuestro patrimonio inmovilizado”, advertía ya el consorcio en su plan de reequilibrio el año pasado.

Casi el 25% de los 23,7 millones que necesita el CSdM para renovar sus instalaciones pertenecen a infraestructuras médicas como respiradores, desfibriladores o equipos de anestesia. Según el plan de reequilibrio, el 57% de los equipos tecnológicos son anteriores al año 2000 y el 26% están descatalogados u obsoletos. El hospital de Mataró, buque insignia del consorcio con una población de referencia de 265.000 personas, necesita 5,6 millones para este concepto.

Pero no sólo necesita inversión en aparataje sanitario. Las obras en la estructura de los edificios, las fachadas o las cubiertas de los centros requieren 5,7 millones más. La revisión de instalaciones de agua, gas, electricidad o la climatización también supondría otros 6,6 millones y serían necesarios, además, otros 2,8 millones para renovar sistemas de información y control (desde la central telefónica hasta la sala de procesamiento de datos o el WiFi).

Las medidas correctoras se han valorado en tres grupos en función de su prioridad. Con la máxima urgencia se necesitan 10,4 millones (9,7 para el hospital de Mataró), en el segundo contingente sería de 5,4 millones y para el resto de las obras, menos apremiantes, los restantes 7,8 millones.

La situación del CSdM ha vuelto a ser objeto de debate en el pleno municipal del Ayuntamiento, donde el pasado jueves se aprobó por unanimidad una declaración institucional en la que se exige “una solución definitiva a la descapitalización” y un incremento del presupuesto del CSdM.

“La auditoría es un paso previo al plan de inversiones”, aseguró una portavoz del hospital de Mataró. Pero el Departamento de Salud todavía no ha manifestado si podrá asumir ese montante. El consejero de Salud, Toni Comín, tampoco prometió ninguna inversión extraordinaria en este sentido en su controvertida visita al hospital de Mataró —el alcalde, David Bote, le dio plantón—. En la visita, que coincidió con el rechazo de la CUP a los presupuestos, Comín aseguró que estaba intentando “salvar” una aportación de 2,9 millones que se había programado en 2016 para reducir la deuda del CSdM. Sí confirmó, no obstante, que se contrataría más actividad por valor de 1,4 millones y 5,6 para ejecutar el plan de reequilibrio. “Desde el Ayuntamiento, pese a reconocer ciertos avances en el ámbito sanitario, estamos decepcionados con el consejero de Salud, puesto que no ha cumplido con el compromiso de reunión que nos manifestó en un momento en el que el CSdM, más allá de la necesidad de financiación, padece una descapitalización material en equipamientos médicos y de infraestructuras”, criticó el regidor de Salud, Joan Vinzo.

fuente:http://ccaa.elpais.com/ccaa/2016/10/11/catalunya/1476184808_082243.html