INEC ensaya otras metodologías para el censo del 2020

En tres años en Ecuador se levantará el censo de población y vivienda que se realiza cada década. Jorge García, director ejecutivo del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC), explica cómo después del último proceso, en el 2010, se empezó a trabajar en un plan para migrar de un censo tradicional a uno de “registros administrativos de población”.

¿Cómo sería esta nueva forma de levantar la información?

Lo que estamos construyendo es un censo de población basado en registros administrativos, que es la interacción entre varias bases de datos que nos permitan obtener los resultados que de la forma tradicional estamos acostumbrados.

¿Para el censo del 2020 cambiará la metodología?

Va a hacerse un censo tradicional, obviamente hay que discutirlo, conversarlo en las mesas técnicas para ver algunos componentes que son factores de decisión para modificar o no la metodología.

¿Qué factores podrían ser?

Por ejemplo, el país todavía tiene la capacidad de levantar el censo con estudiantes, si no tuviera tendríamos que ir a una metodología distinta; pero la intencionalidad es hacer un censo tradicional el 2020.

¿Cuándo se ejecutarían los cambios en metodología?

Eso debe constituir lo que el INEC ha planteado como el censo de población para el año 2030. En temas operativos no es que vamos a esperar al 2030, de hecho tenemos un ejercicio piloto programado para los anteriores.

¿Qué los lleva a buscar otra metodología?

Porque un censo tradicional de forma teórica es costoso y no oportuno, porque únicamente lo podemos tener cada 10 años y tiene mucho riesgo. Hay muchas cuestiones asociadas al censo que no pueden ser controladas y va más allá de los resguardos técnicos.

¿Qué pilotos están analizando integrar?

En los últimos años el INEC ha generado algunas lógicas de captura de la información mucho más actualizadas, una es el ‘Revit Nacimientos’ (Sistema Nacional de Registro de Datos Vitales). Ahora un porcentaje importante de la población, no toda, al momento que nace un niño directamente desde el centro de salud, del hospital, es registrado en el sistema con un lapso de 24 horas, aproximadamente.

¿Desde cuándo funciona?

Desde el año anterior, pero nosotros venimos trabajando desde el 2015 en la metodología, la corrección del instrumento, que de hecho lo hizo el Registro Civil. Ahora estamos recogiendo cerca del 65% de los nacimientos y está en periodo de prueba el ‘Revit Defunciones’, el registro automático de las personas que mueren.

¿Qué otra modificación se analiza?

La inclusión del número de cédula. No se lo toma en un censo porque la intención es cuantificar el número total de personas, (pero) ahora necesitamos contar con esta información, ahora sí se la tomaría. Eso está en el mundo del análisis antes del censo del 2020 y es una de las cosas que las tenemos como alertas. (I)