Eurodiputados recorrerán zonas afectadas por Chevron en Ecuador

Una misión del Parlamento Europeo prosigue hoy una visita a Ecuador para constatar los daños causados por la petrolera transnacional Chevron (antigua Texaco), motivo del juicio que llevan adelante las comunidades indígenas. Para mañana está prevista una visita a algunos campos que fueron operados por la empresa.

Integrada por Helmut Scholz y Lola Sánchez Caldentey, del grupo político GUE/NGL (Izquierda Europea e Izquierda Verde Nórdica), la delegación parlamentaria estará en la nación sudamericana hasta el viernes, reseña el diario El Telégrafo.

En su agenda de trabajo destacan algunas actividades en el Lago Afrio y Quito, relacionadas con el ‘Caso Texaco’ y con la discusión del Tratado Vinculante en Ginebra, a propósito de la impunidad corporativa y el informe de la Comisión de Auditoría de los Tratados Bilaterales.

Para mañana está prevista una visita a algunos campos que fueron operados por Texaco (ahora Chevron), lo que les permitirá constatar a los eurodiputados la contaminación y el impacto en la zona.

Estarán acompañados por miembros y dirigentes de la Unión de Afectados/as por Texaco (UDAPT).

La corporación estadounidense operó entre 1964 y 1990 en la Amazonía noroccidental ecuatoriana. Cada vez que perforaba un pozo, lo hacía siguiendo la misma técnica.

Alrededor de la plataforma abría grandes fosas -piscinas- directamente en el suelo donde arrojaba el petróleo de prueba, los lodos de perforación y las aguas de formación, sin ningún tipo de impermeabilización ni consideración ambiental.

En aquella época esas prácticas eran ya consideradas obsoletas e incluso estaban prohibidas en algunos países, incluso en Estados Unidos.

Muchas de esas fosas fueron posteriormente cubiertas con tierra y ocultadas por la propia empresa, que nunca determinó el número exacto de piscinas construidas.

Durante el juicio de 1993 en el que los 30 mil afectados interpusieron contra Chevron-Texaco, los demandantes descubrieron 996 piscinas.

Cuatro décadas después, estas continúan filtrando sustancias tóxicas en el subsuelo y contaminando las aguas subterráneas.

En noviembre de 2013 un tribunal ecuatoriano condenó a la transnacional a pagar nueve mil 500 millones de dólares, un pago que se resiste a abonar.

Fuente: Prensa Latina

(PAY)