Latinoamérica es la más urbanizada debido al abandono del campo, dice Rafael Correa en Hábitat III

Latinoamérica es la región más urbanizada del mundo debido al abandono del campo y la concentración de recursos en las ciudades, expresó el presidente de Ecuador, Rafael Correa, en la apertura de laconferencia de la ONU Hábitat III en Quito.

América Latina es la “más urbanizada del planeta como consecuencia del abandono del campo y la concentración de recursos en las ciudades, fruto particularmente de equivocados conceptos de desarrollo a partir de la post-guerra, cuando se creía que (…) lo urbano era sinónimo de modernidad”, agregó.

Correa, elegido presidente de la conferencia sobre Vivienda y Desarrollo Urbano Sostenible (Hábitat III) que durará cuatro días, señaló en la inauguración que un 45% de la población latinoamericana en 1955 estaba en la ciudad, porcentaje que aumentó a 81% en la actualidad.

“Esto generó las invasiones en Ecuador, las favelas en Brasil, los eufemísticamente llamados pueblos jóvenes en Perú o sencillamente las barriadas“, expresó.

En la conferencia, a la que asisten el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, Correa anotó que las invasiones de tierras son un problema en las ciudades.

“En las invasiones, los pobres viven peor y pagan más; no se puede hacer obra pública porque los terrenos no están legalizados, el agua en tanquero cuesta cinco veces más que el agua entubada, y están en manos de traficantes de tierra”, dijo.

En la sesión del lunes, a la que asistió el mandatario de Venezuela, Nicolás Maduro, Correa también ofreció disculpas por “problemas” durante la acreditación para Hábitat III, en la que se adoptará la denominada Nueva Agenda Urbana para lograr el crecimiento de ciudades amigables con el ambiente y capaces de adaptarse y enfrentar cambios producidos por fenómenos naturales.

Correa consideró que una manera de hacer más amigable la vida en las ciudades es eliminando las largas filas de espera.

Desde el viernes se registraron largas colas para el evento, al que se inscribieron unas 45.000 personas y cuya acreditación estuvo a cargo de Naciones Unidas. (I)LV