Ciudadanos pagan por varias vías por el acceso a la salud

El acceso a la salud de los ecuatorianos encierra una “paradoja o incongruencia”: hay un grupo de ciudadanos que difícilmente accede a los servicios gratuitos y otro, en cambio, que paga varias veces por salud, comenta Édison Aguilar Santacruz, miembro de la Plataforma por la Salud y la Vida.

El tema del acceso a la salud ha salido a flote en medio de la inminente aprobación de la Ley de Medicina Prepagada, que se tratará hoy, desde las 18:30, en el pleno de la Asamblea.

Los legisladores analizarán el veto presidencial que ha propuesto que las empresas de medicina prepagada reembolsen el costo de las atenciones que se hacen en el Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social (IESS) o en los hospitales públicos, si esta se hizo en favor de un ciudadano que tenga un seguro privado (por el monto contratado con el proveedor).

Para Aguilar, hay un sector de clase media que termina pagando varias veces por los servicios de salud: tanto en sus impuestos como en su aporte al IESS (alrededor del 6 % del salario), en el pago de un seguro privado y cuando hace un préstamo (pago de tasa de Solca).

Según los datos del Comité Empresarial Ecuatoriano (CEE), existen 900.000 afiliados a medicina prepagada; pero de esos, unos 420.000 realizan doble aporte, tanto al IESS como a empresas privadas. Este sector se podría ver afectado con el alza del costo de las pólizas y hasta con la pérdida del servicio si no lo puede pagar.

Roberto Aspiazu, presidente ejecutivo del gremio, indicó que frente a la puesta en vigencia de la ley solo habría dos opciones: incremento de pólizas o contracción del mercado.

El veto presidencial que se tratará esta tarde ha generado una advertencia por parte de las empresas privadas en el sentido de que tendrían al menos $ 63 millones de pérdidas.

Aguilar considera que las consecuencias para el IESS tampoco serán las mejores, pues los usuarios se cuestionarán la necesidad de hacer un doble pago y existe el riesgo de que haya una presión para dejar insubsistente ese servicio y que el aporte sea solo para las pensiones de retiro.

Dijo que no se debe olvidar que actualmente el fondo de salud del Seguro Social es deficitario y por ello las autoridades tuvieron incluso que tomar dineros del de pensiones para alimentarlo.

Para Virgina Gómez de la Torre, de la Fundación Desafío, que se interesa en los temas de salud reproductiva, el acceso a la salud pública gratuita no siempre se hace efectivo.

Por ejemplo, los más pobres primero intentan curarse de manera casera o incluso acuden al farmacéutico del barrio, que no siempre es un médico, pero que tiene alguna experticia.

Únicamente cuando se trata de un caso muy complicado acuden a los hospitales del Estado, donde se encuentran con “barreras” para sacar una cita. También señaló la complicación de la presión a la que están sometidos los médicos, pues tienen 15 minutos para atender a un paciente. (I)

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