Galo Lara dice que el Gobierno ecuatoriano lo persigue

El exasambleísta Galo Lara, quien se encuentra en Panamá donde ha solicitado asilo político, dijo que las acusaciones de homicidio en su contra se basan en el relato de un exprisionero y que es un montaje por sus denuncias de corrupción. En una entrevista con el diario La Prensa, de la capital panameña, afirmó que fue “un montaje político” el proceso que se le siguió en Ecuador por el homicidio de los tres miembros de una familia en 2011, y por el que fue condenado a 10 años de prisión el pasado 2 de septiembre.

“Fui el asambleísta de oposición que más denuncias presentó sobre actos de corrupción del Gobierno ecuatoriano”, subrayó Lara, del opositor Partido Sociedad Patriótica (PSP).

Entre sus denuncias citó “el caso Duzac, que involucra al primo del presidente de la República, Rafael Correa; los contratos petroleros que hicieron millonario al círculo de éste; los títulos académicos irregularmente obtenidos por los hermanos Alvarado, que son los que manejan todo lo que tiene que ver con la propaganda gubernamental”.

“El propio presidente (Correa) ha aceptado que mis denuncias son ciertas”, porque, entre otros, “ya reconoció que en la compra de radares a China hubo un sobreprecio exorbitante y que esos aparatos no servían”, subrayó Lara, quien está como turista en Panamá y a la espera de que el Gobierno responda su petición de asilo político.

Sobre el proceso en su contra, el exlegislador indicó que “la fiscalía ecuatoriana le acusa “basada en un relato de un sujeto al que sacaron de la cárcel de Babahoyo por haber asesinado a un campesino que se llamaba Marco Cortez Cálix”.

“Dejaron ese crimen impune, sacan al criminal y lo convierten en testigo protegido. El mismo día lo trasladan a Quito, lo alojan en el mejor hotel de la capital con recursos del Estado, lo hacen rendir un testimonio sin la presencia de mis defensores”, según Lara, quien agregó que “el Fiscal General del Estado (Galo Chiriboga) dijo que no importaba” que sus “abogados no hayan estado presentes”.

“Este criminal no solo está implicado en el asesinato que previamente he mencionado, sino también en el de toda una familia, la del dirigente deportivo Joselo Rodríguez, incluyendo a un niño de cuatro años”, remarco el exasambleísta de oposición.

Según Lara, “el sicario dice que en algún momento escuchó decir a su compadre que Galo Lara lo quería matar. Esa es una de las grandes pruebas del fiscal. Un relato intrascendente de un rufián al que sacan de la cárcel por varios crímenes”, señaló.

Lara señaló que recibió información de los propios servicios de inteligencia ecuatorianos, de que “ya se había contratado a un sicario, Álex Vicente Cedeño Molina, para que acabara” con su vida. Y que por eso decidió abandonar Ecuador.