Familia se aferra a mejoría de niño rescatado de una piscina en Guayaquil

El niño de 5 años que fue salvado de ahogarse en una piscina recobra las fuerzas poco a poco, aunque continúa en Cuidados Intensivos del hospital Francisco de Ycaza Bustamante, con respiración asistida. Su padre, Carlos Tisalema, dice que pudo mover la cabeza para responder Sí.

“Le decía ‘yo te amo’ y ahí le preguntaba: Tú me amas a mí, y él movió la cabeza”, reseña conmovido sobre su reencuentro con él, superados los momentos de angustia vividos la tarde del domingo cuando el niño fue reanimado por un agente de la Comisión de Tránsito del Ecuador (CTE) que aplicó su conocimiento de salvamento y primeros auxilios.

El menor de edad, cuenta el papá, utilizaba una resbaladera instalada en una piscina infantil cuando se le perdió de vista. Deduce que pasó a un reservorio no apto para la edad de él.

El incidente se registró en el recinto Tres Postes, entre Jujan y Yaguachi, cercano a Babahoyo, adonde fue llevado el escolar. Después pasó al Francisco de Ycaza Bustamante.

Patricia Parrales, jefa de Emergencia, menciona que está programada una tomografía de control para establecer si existe lesión cerebral. Señala que la falta de oxígeno pudo haber afectado el cerebro y reconoce que podría haber secuelas. “En este tipo de incidentes, el cerebro es el más afectado por la falta de oxígeno. Por las indagaciones a los familiares conocemos que el niño estuvo minutos bajo el agua”, comenta.

Tisalema se aferra a la recuperación total del tercero de sus hijos y poder verlo retornar a las aulas. La familia vive en el recinto Poco a Poco, en la zona de Tres Postes. Él trabaja en Quevedo (Los Ríos) como albañil y sostiene que iban con frecuencia al parque acuático donde ocurrió el incidente.

“Mi hijo me pedía ‘llévame a la piscina’”, manifiesta el hombre, que ayer recibió a delegados de la Gobernación del Guayas, quienes –según él– expusieron su deseo de ayudarlo en la medida de lo posible.

En Tres Postes, el propietario del local aludido cree que el percance se suscitó por descuido de los padres y señala que él mantiene dos guardias y que uno de ellos vigila a los bañistas en lo alto del tobogán.

Agrega que cada media hora el discjockey reproduce la grabación en la que se les pide a los padres que cuiden a sus hijos y que hay letreros sobre las precauciones que se deben considerar en el sitio.

Comenta que la piscina infantil tiene 10 centímetros de profundidad y las otras, 70, “para que se pare cualquiera”. Aduce que en más de 30 años no ha habido ahogados ni incidentes graves en esas instalaciones. (I)