En ciudadelas del sur de Guayaquil hay temor por fuga de vapores

En las cooperativas Viernes Santo y Santiaguito de Roldós, y la ciudadela Los Esteros, en el sur de Guayaquil, el ambiente se llenó de un olor fuerte la tarde del miércoles.

Vecinos de la central térmica Trinitaria tuvieron la percepción de que se trataba de una fuga en ese lugar.

Sandra Jiménez, quien vive a 100 metros del lugar, explicó que a las 15:00 se escuchó una detonación y el aire empezó a llenarse de una especie de nube picante una hora después.

“Era insoportable, la gente huía de sus casas, yo debí sacar a mis padres que son personas mayores y llevarlos a casa de mi hermana en el Guasmo, porque aquí se me ahogaban”, dijo Jiménez muy preocupada.

Ramona Vélez, quien ayer prefirió llevarse a su hija menor de 9 meses al trabajo, aseguró que pasó susto cuando el miércoles a las 17:00 llegaba de su trabajo y vio a sus vecinos con paños húmedos en la boca. “Prefiero llevarme a mi bebé al trabajo, temo que vuelva a pasar lo de ayer”, señaló.

De la chimenea de la termoeléctrica se veía salir un humo que el viento se llevó hacia el este, contaron varios moradores, que aseguran haber retirado a sus niños de la escuela vespertina Inés María Balda que funciona a unos 150 metros de la empresa.

En la ciudadela 9 de Octubre también se percibió un olor raro en el ambiente. Por eso, el colegio vespertino Eloy Alfaro fue evacuado.

Un hecho similar ocurrió en el colegio Amarilis Fuentes, en la ciudadela Los Esteros. Al sitio llegó personal del Cuerpo de Bomberos y ambulancias del Ministerio de Salud.

Las autoridades tocaron el botón de pánico cuando notaron la dificultad para respirar que presentaban algunos alumnos del plantel.

La Corporación Eléctrica del Ecuador (CNEL), en un comunicado, ofreció ayer disculpas por el incidente y dijo que se trató de “un inconveniente técnico atípico” que originó la salida de vapor de agua por la chimenea y que causó un leve malestar a los moradores.

La empresa dijo que eso fue controlado y superado inmediatamente por su cuerpo de ingenieros.

Pero los vecinos se sienten intranquilos. “Deberían retirar esta planta de esta zona tan poblada, hace 25 años ya hubo una grave fuga de amoniaco en una empresa que cerraron poco después, ahora tememos por nuestra salud”, indicó Génesis Avilés, madre de dos niños

Ernesto Moreira dijo que durante más de una hora estuvieron con ardor en la nariz, garganta y ojos. “El olor era demasiado fuerte para ser vapor de aire, nos ahogábamos, muchos vecinos se fueron al Riocentro hasta la noche”, dijo Moreira.

La Subsecretaría de Educación indicó que los dos planteles que fueron evacuados retomaron clases ayer y que no hubo inconvenientes mayores en la salud de los estudiantes. Dijo que vela por la integridad física, emocional y salud de ellos.(I)