Dignidad, ante todo dignidad.

Un proverbio chino dice: “Regala un pescado a un hombre y le darás alimento para un día, enséñale a pescar y lo alimentarás para el resto de su vida”; sin duda esa expresión aplica en la labor que realiza la Oficina de proyectos sociales de la Dirección de Acción Social de la Alcaldía.

En el sitio conocí a 2 mujeres, ambas fueron localizadas tiempo atrás pidiendo dinero en la calle, pero ahora elaboran bonitos productos para ganarse el sustento diario. Ellas me enseñaron con orgullo el fruto de lo que hicieron con sus manos.

Wendy Zambrano, psicóloga clínica del Proyecto de Erradicación de la mendicidad, señala que los talleres de emprendimiento que se realizan “permiten al individuo reconocer que puede hacer algo más por sí mismo”.

La labor no queda allí, pues se da seguimiento a los casos y a la concienciación: aprenden y descubren destrezas, crean diversos artículos de manera artesanal y se instruye para que los ofrezcan y consigan un ingreso económico. Es decir, se busca cambiarles la perspectiva de vida, de que ellos sí pueden progresar de manera honesta y con esfuerzo.

En el mismo lugar, la risa de una decena de niños llamó mi atención. Ellos son parte del Proyecto de recreación contra el trabajo infantil (ETI) y disfrutaban de un taller de expresión corporal, dirigido por el folclorista Carlos Carriel, quien agradeció por la invitación de estar allí y resaltó que “los jóvenes son capaces de hacer cosas buenas, si mantenemos sus mentes ocupadas en actividades para un mejor desarrollo personal”.

Galo Luna, titular de la entidad, indica que las acciones llevadas a cabo permiten disminuir los índices en ambas problemáticas. “Brindamos ayuda al que la necesita gracias al Convenio Interinstitucional entre el GADM de Milagro y el MIES, hemos visto buenos resultados hasta el momento”, asegura el funcionario.