En misas de Adviento en Guayaquil se llamó a dejar materialismo

“En este nuevo periplo de la fe tenemos que prepararnos para recibir a Jesús con alegría”. Con esa exhortación, el padre Rómulo Aguilar empezó ayer la misa de 09:00, en la Catedral, mientras el sacristán Ernesto Quiñónez encendía el primer cirio de la corona de Adviento, el de color morado, igual que la túnica del religioso.

Ese color litúrgicamente representa el tiempo de penitencia, de espera del nacimiento de Jesús (Navidad), citó el padre.

La iglesia, situada en Chimborazo y 10 de Agosto, estaba llena de feligreses que se aprestaban a participar en la celebración del primer domingo de Adviento, mientras otros fieles hacían fila para confesarse.

Entre esos devotos estuvo Xiomara López, quien consideró importante que en este periodo los católicos se acerquen a los sacramentos; a la confesión y a la comunión.

“Eso es el Adviento, vivir los sacramentos esperando a Jesús”, comentó la joven.

Blanca Sánchez también llegó a la Catedral para confesarse, puesto que tenía previsto ir a la misa de 19:00 en la iglesia Inmaculada Concepción, en Guaranda y Vacas Galindo.

Durante la homilía el sacerdote, rector de la Catedral, hizo hincapié en aquello. Dijo que este periodo es un llamado a la reconciliación con Dios y a la conversión de los cristianos.

Habló de dejar de lado a los profetas del error y las ideologías que plantean, puesto que el único a seguir es Jesús, quien tras su primera venida a la tierra dejó una lección de cómo vivir como buenos cristianos.

“Amemos a Jesús, busquemos a Jesús y todo lo demás se dará por añadidura”, citó.

Mientras, en la iglesia Nuestra Señora de los Ángeles, más conocida como San Francisco, la corona de Adviento que se instaló en el presbiterio estuvo decorada con luces de colores.

Allí, el vicario parroquial padre Gonzalo Sisalema, instó a los feligreses a dejar a un lado el materialismo y consumismo que muchas veces, dijo, se convierte en la prioridad de los seres humanos, en general.

“El consumismo solo nos da una sensación de insatisfacción, quien nos puede llenar es aquel que es dueño de la paz, Jesús”, refirió el clérigo.

En templos como La Merced y San Alejo, en el centro también hubo misas. (I)EU_LV