Gigante escultura de Cristo del Consuelo se arma y pule antes de subirla a cruz

Cubriéndose del inclemente sol con camisetas amarradas en la cabeza y buzos, 11 obreros trabajaron la mañana de ayer en el ensamblaje del monumento del Cristo del Consuelo que reposa en suelo guayaquileño, al pie de la plazoleta donde será izado, desde la tarde del viernes 25.

Liderados por Ángel Tonato, tres de ellos soldaron las piezas de la estructura interna de hierro que no vinieron rematadas desde Quito, donde el artista Nixon Córdova, fabricó la obra icónica del Puerto Principal.

Otros cinco obreros trabajaron en el armado de las piezas y dos se dedicaron a pulir la estructura de la figura de 15 metros de alto fundida en cobre.

En la tarde estaba prevista la llegada de quienes se encargarán de darle a la figura la tonalidad definitiva en el exterior.

Wilfrido Matamoros, gerente general de la Fundación Guayaquil Siglo XXI, señaló que la inauguración del monumento en el sector del Cisne 2 se mantiene para el 17 de diciembre.

Para esa fecha la figura de 17 toneladas ya estará izada en la base de 26 metros de altura, una cruz de estructura metálica.

Es buena la llegada de esta obra para que se dé más atención a la seguridad del sector. La gente que vive por aquí también va a poder hacer comercio para la procesión del Viernes Santo”.

Matamoros refirió que mañana hasta el Cisne 2 acudirá el arzobispo de Guayaquil, monseñor Luis Cabrera, para bendecir la imagen antes de que sea levantada en la cruz.

La tarde del viernes, tras un primer intento fallido de girar la escultura boca abajo, una retroexcavadora hizo una cavidad para que allí encaje el hombro izquierdo de la figura sin que sufra daños al momento de virar la imagen por ese lado.

Pasaron unos 20 minutos para que el maquinista deje el hoyo conforme las indicaciones de quienes dirigían la obra en tierra, agitando los brazos, con gritos y silvidos que se perdían en medio del rugido del motor de la grúa que suspendía la imagen y de la retroexcavadora.

Era la segunda maniobra que se hacía como parte del desmontaje. La primera operación comenzó desde las 15:30, cuando una grúa levantó la figura hecha en bronce para bajarla de la plataforma que la transportó a tierra, al pie de la plazoleta.

El desmontaje tomó algo más de cuatro horas. “Esto fortalecerá más la fe de la gente”, dijo Hugo Arcentales mientras grababa el desmontaje. (I)EU_LV