Hábitat III: El fascículo de una trilogía que busca dar rumbo a la humanidad

Quito.- La Conferencia Hábitat III, que tendrá lugar en Quito entre el 17 y el 20 de octubre, es el fascículo de una trilogía que pretende marcar un nuevo rumbo a la humanidad, según explicó a Efe el catedrático ecuatoriano Augusto Barrera.

La Conferencia, organizada por Naciones Unidas, se unirá a los debates de los últimos años sobre los Objetivos de Desarrollo Sustentable y la Cumbre de París sobre Cambio Climático.

Por ello, la Conferencia de Quito es un encuentro de “extraordinaria trascendencia”, pues sus resultados marcarán la gestión municipal para los próximos 20 años, señaló Barrera.

“Este Hábitat cierra un ciclo de dos o tres años de debate global sobre grandes temas de desarrollo”, como la sustentabilidad del progreso y el cambio climático.

Hábitat, además, se da en un momento en que “el mundo es cada vez más urbanizado”, pues se estima que en la actualidad, el 75 por ciento de la población se concentra en sectores urbanizados y que en las próximas décadas esa porción llegará hasta el 80 por ciento, sostuvo Barrera.

El académico ecuatoriano, que fue alcalde de Quito entre 2009 y 2014, indicó que uno de los retos de la Conferencia Hábitat III es discutir sobre equidad social, bienestar y nuevas oportunidades para los ciudadanos.

La nueva “Agenda urbana”, que surgirá de la cita en Quito, abordará un conjunto muy variado de temas como empleo, economía, ambiente, riesgos, guerras, refugiados, movilidad, territorio y convivencia, entre otros.

Pero estos asuntos se enfocarán desde el punto de vista de las ciudades como el mayor espacio de concentración de la población, añadió Barrera.

“La igualdad, el buen vivir, la economía, el desarrollo ambiental, el empleo y la justicia, o será urbana o no existirá”, apostilló el catedrático, que también ha participado en varios países del mundo en los debates previos a la cumbre de Quito.

La nueva agenda global “plantea que, si seguimos haciendo ciudades como las hemos hecho hasta hora, el futuro será muy sombrío” y por ello se debe proponer “un nuevo paradigma, un quiebre trascendental en el debate mundial”, sostuvo el catedrático de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (Flacso).

La nueva agenda del planeta, añadió Barrera, debe tener una visión en la cual “el desarrollo de la ciudad no deje a nadie atrás” y por eso se debe pensar en la “construcción de cierta igualdad en las ciudades”.

Y esa es una realidad que se expresa con mucha dureza en América Latina que, si bien ha logrado en los últimos años mejorar los estándares de los servicios municipales, cuenta con “ciudades profundamente desiguales”, remarcó.

En esa discusión sobre la nueva agenda urbana se han debatido, explicó Barrera, tres componentes básicos: “la equidad”, la “universalización de servicios básicos y el acceso a vivienda y suelo seguro” y la “recuperación del valor de la planificación”.

Todo ello debe estar vinculado al debate sobre el cambio climático pues, aunque no se puede predecir la ocurrencia de un evento natural, “sí podemos controlar la vulnerabilidad”, apuntó el exalcalde quiteño.

También la crisis de refugiados en varias zonas del planeta y otros fenómenos como la discriminación han abierto un debate sobre la construcción de ciudades “que no se conviertan en un infierno para la gente, sino que sean un marco de convivencia”, añadió.

Barrera aseguró que en la actualidad “las ciudades son de jóvenes”, mayoritariamente, y dijo que en esa medida se debería “producir empleo de buena calidad”, sin descuidar la atención y servicios a otros sectores de la sociedad.

El desarrollo urbano, remarcó, no plantea un “antagonismo con el espacio rural” pero sí abre la posibilidad de “repensar la relación con lo rural”, en la que la “interacción urbano-rural es clave”.

Barrera destacó que la conferencia permitirá que se congregue y confluya un debate mundial efectuado en los últimos años, que busca dar respuestas al desarrollo urbano sostenible.

En la Conferencia Hábitat III de Quito se prevé la participación de autoridades, especialistas, académicos y representantes de la sociedad civil de 193 países de todo el mundo. EFE