Jean-Luc Mélenchon sostiene que el siglo XXI es la etapa de sostenimiento de la Revolución Ciudadana

La Revolución Ciudadana, ese ideal que el Gobierno Nacional se planteó desde el inicio de su administración, es valorada por varias personalidades y gobiernos internacionales.

Por ejemplo, Jean-Luc  Mélenchon, un antiguo militante socialista y ex candidato a la Presidencia de Francia, sostiene que el siglo XXI es la etapa de sostenimiento de la Revolución Ciudadana, por los beneficios que ha traído la aplicación de ese sistema político.

“La Revolución Ciudadana es un método y un punto de vista. Implica la realización de cambios estructurales con la participación drl pueblos.

En entrevista para El Ciudadano TV, Mélenchon explicó su punto de vista sobre la democracia participativa y el bien común: “Hay un interés general y humano que es más fuerte que los intereses particulares, por lo que debemos cubrir este interés general deliberando. Es por esto que necesitamos democracia y cada uno de nosotros debe elegir lo que es bueno para todos”, acotó.

Jean-Luc  Mélenchon explicó que varios países progresistas de América Latina manejan una adecuada política pública que beneficia a sus pobladores y minimiza la deuda externa.

Ecuador ejecuta políticas trascendentales, como el buen vivir de sus ciudadanos. Mientras que la realidad política de los países europeos es a la inversa de América Latina; tal es el caso del Gobierno de Francia, que se preocupan en pagar la deuda externa, ejecutando recortes de presupuestos, lo que obliga a disminuir la inversión en educación, salud, y varios sectores que son necesarios para tener una sociedad satisfecha.

Esta diferencia entre América Latina y Europa, es lo que ha elevado el prestigio de Ecuador, al tener a un Presidente como Rafael Correa, quien predica y practica la Revolución Ciudadana.

Vale mencionar que Jean-Luc  Mélenchon viajó hasta Ecuador para participar de la campaña mundial “La Mano Sucia de Chevron”, que busca mostrar al mundo la contaminación que dejó la petrolera estadounidense en la Amazonía ecuatoriana.

 

Fuente: El Ciudadano