Periodistas deportivos compartieron almuerzo con el Presidente Correa

 Ex luchadores y comentaristas deportivos de los diferentes medios de comunicación se dieron cita a la Gobernación del Guayas, con el objetivo de compartir un almuerzo con el Presidente de la República, Rafael Correa.

Alegría por tenerlos juntos a estos dos protagonistas del ámbito deportivo, es lo que expresó el Primer Mandatario en su intervención. El Presidente dio la bienvenida a los asistentes y recordó lo que vivía en su infancia al ver estos espectáculos.

“Una de esas satisfacciones es poder agradecer  gente que siempre hemos querido expresar nuestra gratitud, y, como un simple ciudadano no lo hubiéramos podido hacer de esta manera. Y me refiero a esos grandes atletas y actores que nos alegraron en tanto momentos de nuestra juventud allá en el Coliseo Huancavilca”.

Satisfacción y alegría sintieron los presentes por haber sido llamados a compartir este espacio con la Primera Autoridad del país. Tal como lo cuenta el “Tigre Guerrero”, luchador nacional e internacional, quien asegura que estos espacios jamás se daban en otras administraciones.

“Es algo muy loable, porque es una manera de mantener vivo el deporte. Si a él (Presidente Rafael Correa) en su infancia le ha gustado, se dará cuenta de que la lucha no ha muerto y que por al contrario, somos un grupo de luchadores que tratamos de sacar la lucha adelante y mantenerlo vivo”, acotó el ex deportista.

Por su parte, el luchador Basilio Valencia, quien lleva el seudónimo de “King Kong”, rescata el valor humano del Presidente al organizar estos eventos, ya que no es el único. Varios son los almuerzos que el Mandatario comparte con diferentes sectores de la sociedad ecuatoriana.

“Yo encuentro estas actividades positivas, porque esto es un acercamiento entre el pueblo y el Gobierno, que otras presidencias no se ha visto”, acotó Valencia.

Música, alegría, aplausos y fotos de los asistentes con el presidente fue la tónica con la que se vistió este almuerzo de confraternidad, el cual se convirtió en una fiesta tanto para el Presidente cuanto para los asistentes.

 

Fuente: El Ciudadano