Centro Integral de Equinoterapia mejora la calidad de vida de pacientes con Parálisis Cerebral Infantil

Al realizar un estudio cuantitativo de las patologías atendidas, hasta la fecha, en el Centro Integral de Equinoterapia las cifras demuestran que 192 pacientes padecen PCI lo que constituye el 20.56% de las enfermedades tratadas en el Centro, razón por la que promueve la aplicación del medicamento denominado Liftox, toxina botulínica Tipo A ya que regenera el sistema muscular y mejora la movilidad y funcionabilidad de las personas afectadas.

El Dr. Mauricio Barcos, Director del Centro Integral de Equinoterapia  realizó una evaluación previa para seleccionar a los pacientes que por su historial clínico y grado de afectación fueron convocados este sábado 30 de noviembre en horas de la tarde al complejo terapéutico de La Prefectura.

El primero en llegar fue Luis Enrique Pérez  de 14 años quien nació a los ocho meses, la falta de oxigenación en el cerebro al momento de nacer fue la causa de la enfermedad que le ha generado problemas en los huesos que forman la cadera a más de una ligera desviación en la columna consecuencia de la mala postura y problemas en su motricidad fina (estirar o encoger sus extremidades).

Luis Enrique, ha realizado terapia física, terapia ocupacional y terapia de lenguaje  “Con las terapias ha avanzado bastante, paso con el toda la mañana porque tengo que atenderlo, aunque es muy independiente a pesar de su enfermedad” afirma su madre María Maldonado, quien estuvo acompañándolo en el proceso de infiltración muscular de la toxina botulínica aplicada por el cirujano traumatólogo neuro ortopedista Dr. Jefferson Quiñonez, en los músculos abductores (situados en la parte interior de las extremidades)  de las piernas y en sus brazos.

Esta es la primera vez que recibe este tratamiento, el cual manifiesta resultados a partir de los quince días de la aplicación. “Si los familiares en casa hacen lo que se les indica como parte de la rehabilitación, el paciente se recupera más rápido y obtendrá mejores resultados”, indicó el Dr. Barcos.

Guillermo Carmona Ordoñez llegó sereno y risueño esta experiencia no es nueva para él, ya que la primera dosis le fue aplicada en septiembre del 2012 “estoy sorprendida con la recuperación de mi hijo, después que le pusieron la toxina botulínica empezó a tener mayor destreza, más movimiento y fuerza con sus manos, se desenvuelve mucho mejor, ya agarra solito el lápiz hace sus planas, coge objetos pesados” comentó Marisol Ordoñez, mamá de “Guillermito” como lo conocen en el Centro Integral de Equinoterapia por la alegría y dulzura que transmite.

Guillermo no puede hablar, domina el lenguaje de señas,  articula palabras con las cartillas del sistema braille, a través del que logra hacerse entender, “él sabía que veníamos a lo de la toxina y me apuraba para salir rápido de la casa, no va a llorar porque sabe que es para su bien, el sintió su mejoría desde que entró al Centro Integral de Equinoterapia, hace casi tres años, somos fundadores”,  comentó risueña la Sra. Marisol.

“El proceso de mejoría debe ser acorde a la patología y el grado de complejidad de la enfermedad, no esperemos que el niño después de la primera aplicación brinque, corra, baile. Poco a poco va adquiriendo mayor movilidad y más independencia”, asegura el Dr. Quiñonez, “muchas personas creen que con sólo una aplicación ya es suficiente” recalcó el cirujano ortopedista.

Guillermo tiene parálisis cerebral infantil en un 79% lo que causa la rigidez muscular de casi todo su cuerpo, por lo que le infiltró dosis en el cuello y las extremidades superiores e inferiores para continuar con su mejoría.

Una vez más el Centro Integral de Equinoterapia  iniciativa del prefecto Jimmy Jairala Vallazza,  contribuye a mejorar la calidad de vida de los Guayasenses.