82% de alimentos procesados que se ofertan en Ecuador contienen grasa, sal y azúcar en niveles altos

El 82% de alimentos procesados que se ofertan en Ecuador contienen grasa, sal y azúcar en niveles altos y en la bandeja opuesta, apenas un 2% de esos productos que se venden en el país tienen niveles bajos, informó Ministerio de Salud Pública, que advierte que estos niveles críticos de nutrientes están relacionados a obesidad, enfermedades cardiovasculares, diabetes, cáncer e hipertensión.

Diana Rodríguez, directora de la Agencia de Regulación y Control de Salud (Arcsa), explicó que la nueva normativa de etiquetado de alimentos procesados en el país responde a una política integral que busca transparentar la información nutricional de los alimentos en percha e incrementar el entendimiento colectivo de la tabla nutricional en la alimentación diaria.

De acuerdo a esta normativa, los productos alimenticios deberán portar una etiqueta frontal que señale los niveles de azúcares, grasa y sodio, con tres tipos de alertas: una roja que indicará un contenido alto, una amarilla que señalará un contenido medio; y una alerta verde que denotará un contenido bajo para cada uno de estos componentes.

Rodríguez indica que entre las prohibiciones el nuevo reglamento define que una publicidad no puede afirmar que un producto, por sí solo, llene los requerimientos nutricionales de una persona; tampoco puede realizar comparaciones en menoscabo de otros productos; atribuir propiedades preventivas o acción terapéutica para aliviar, tratar o curar una enfermedad ni utilizar imágenes de niños, niñas, adolecentes, profesionales de la salud o celebridades para su promoción.

En el proceso de transición de etiquetado las empresas grandes y medianas tendrán seis meses para acatar el sistema de etiquetado, mientras que las empresas pequeñas tendrán un año para hacerlo. Los productores que no acaten la normativa serán sancionados con la suspensión temporal o definitiva del registro sanitario. El proceso no tiene ningún costo, ni exige cambios en los registros sanitarios.

Richard Espinosa, ministro Coordinador de Producción, enfatizó que este sistema no pretende estigmatizar los productos, sino transparentar la información nutricional de los alimentos. Esta política integral se complementa con campañas en pos de una población activa y una alimentación saludable.

Consumo de azúcar

La Organización Mundial de la Salud (OMS) calculó que cada vaso de bebida azucarada diaria aumenta en 60% el riesgo obesidad.

Un vaso diario de gaseosa aumenta el riesgo de desarrollo de hipertensión enfermedad coronaria, obesidad, diabetes, incremento de los niveles de triglicéridos y colesterol.

Consumo de sal

El aumento de 5 gramos por día en la ingesta de sal se asocia con el 23% de aumento en el riesgo de accidentes cerebrovasculares y 14% de aumento de enfermedades cardiovasculares.

Consumo de Grasa

La OMS evidenció que la ingesta elevada de grasas saturadas provoca un mayor riesgo hipertensión arterial.

El reemplazo de aceites parcialmente hidrogenados por otras grasas, disminuiría el riesgo de coronariopatía entre un 20% y 40%.

FUENTE: andes.info.ec