Policia informó que la clonación de tarjetas dura menos de un minuto

Dar inicio a una estafa de miles de dólares le puede llevar menos de un minuto a un delincuente. La clonación de tarjetas de crédito y débito se realiza cuando el plástico es deslizado por un dispositivo POS o por un skimmer (dispositivo que se inserta en la ranura del lector para captar en video cuando se teclea el número) y guarda los datos  para ser grabados en una nueva tarjeta.

Este trámite es realizado de manera coordinada y ágil por los delincuentes, quienes utilizan tecnología de punta para llevar a cabo su objetivo.

Cuando ha sido creada la nueva tarjeta de crédito o débito, se la puede usar sin ningún problema. Para sacar dinero de un cajero automático, el delincuente deberá tener la clave de seguridad, la que obtiene al momento de clonar la tarjeta.

Para esto debió colocar una cámara de video en el cajero en el que robó la información, para grabar cuando la víctima digita su clave.

En el caso de las tarjetas de crédito, los estafadores suelen esperar hasta seis meses para empezar a utilizar el plástico. También se puede hacer compras por internet, para lo cual no es necesario imprimir una nueva tarjeta, ya que es suficiente con los datos que fueron guardados en una computadora.

En Guayaquil el pasado viernes fueron detenidas 5 personas que presuntamente se dedicaban a la clonación de tarjetas. En su poder se encontraron 250 tarjetas de crédito y débito, así como computadoras, impresoras, varios skimmer y otros artículos empleados para hacer tarjetas falsas. Los perjuicios de esta banda llegarían a 200.000 dólares.

Protección de víctimas

En caso de sufrir una estafa de este tipo, el perjudicado debe poner la denuncia en la Fiscalía, para que así los peritos realicen sus respectivas indagaciones.

María José Fernández, representante de la Defensoría del Pueblo en Guayas, indicó que en caso de que una persona se vea perjudicada con una clonación de tarjeta, tiene opción a reclamar a la entidad bancaria para que esta se haga cargo del monto del dinero perdido.

“Cuando nosotros damos nuestro dinero a una institución financiera, yo (cliente) estoy diciendo que tengo la seguridad de que lo estoy dando a un ente que tiene todos los mecanismos para darle la seguridad y que mi dinero va a estar blindado”, destacó Fernández, quien resaltó que los clientes deben ser cuidadosos con sus tarjetas.

“Si el tarjetahabiente ha hecho un mal uso, si ha dado claves a otras personas, si ha dado la tarjeta a terceros, en este caso la persona es la responsable”, expresó Fernández.

La funcionaria explicó que además de que el cliente sea sumamente cuidadoso con su tarjeta, la entidad bancaria es la que debe prestar las seguridades necesarias para evitar las estafas de este tipo.

“Es la entidad la que debe crear todos los mecanismos para certificar que mi dinero va a estar seguro. Si hay un tipo de certificación de que la entidad financiera es la que no ha brindado algún tipo de seguridad, es la entidad la que debe ser responsable en los valores”, manifestó la Defensora del Pueblo de Guayas, quien fundamenta su afirmación en la Resolución 2012-2148 de la Junta Bancaria, emitida el 26 de abril de 2012 y suscrita por Pedro Solines, superintendente de Bancos.