Cataluña: ¡Adiós España! ¿Adiós Unión Europea?

En caso de que los catalanes voten a favor de la independencia de España en el referendo anunciado para el primero de octubre, tendrían que abandonar la Unión Europea. ¿Pero qué tienen que ver la RDA y Groenlandia?

En 2004 entró en vigor la llamada “doctrina Barroso” -bautizada con el nombre del entonces presidente de la Comisión Europea. Según esta interpretación jurídica, un nuevo Estado que se desprenda de un país de la Unión Europea (UE) y se declare independiente ya no forma parte del bloque comunitario y tampoco obtendrá automáticamente el estatus de un nuevo país miembro. José Manuel Durao Barroso había formulado esta doctrina para frenar los movimientos independentistas en la región belga de Flandes, en el País Vasco en España y Francia, en el norte de Italia y, desde luego, también en la región de Cataluña.

Actualmente, los portavoces de la Comisión Europea repiten casi a diario la doctrina Barroso en Bruselas, porque los periodistas españoles insisten en preguntarles si una Cataluña independiente se convertiría en miembro de la UE. La respuesta clara es: no. Sin embargo, el gobierno catalán suele sostener lo contrario. Está convencido de que los 7,5 millones de catalanes podrán salir vía referendo del Estado español y, al mismo tiempo, seguir siendo ciudadanos de la Unión Europea.

Readhesión a la UE

Si realmente llegara a haber un Estado catalán independiente, éste podría volver a solicitar la adhesión al bloque comunitario. En ese caso, las negociaciones probablemente tardarían años. Además, todos los países miembro, es decir también España, tendrían que aprobar estas negociaciones de adhesión. Y ese seguramente no sería el caso.

A nivel económico, muchos especialistas, empresas y bancos, también en Cataluña, sostienen que sería muy difícil superar la independencia, así como una temporal despedida de la UE. Hoy día, las exportaciones de la industria automotriz catalana están dirigidas casi en su totalidad a países del bloque. Fuera de éste, Cataluña tendría que pagar aranceles y negociar un tratado de comercio con la UE.

DW