Putin nombra a nuevo ministro de Economía para sustituir al detenido Uliukáev

Moscú, 30 nov (EFE).- El presidente ruso, Vladímir Putin, nombró hoy a Maxim Oreshkin como nuevo ministro de Economía en sustitución del destituido Alexéi Uliukáev, en arresto domiciliario tras ser acusado de recibir un soborno de dos millones de dólares.

“No hace mucho que ejerce su función, pero lo está haciendo con éxito. Le quiero ofrecer el cargo de ministro de Economía”, dijo el mandatario ruso al reunirse en el Kremlin con el hasta ahora viceministro de Finanzas, que asume la cartera a la edad de 34 años.

Oreshkin, que se licenció en Economía en 2004 en la prestigiosa Escuela Económica Superior de Moscú, empezó su carrera como becario en el Banco Central de Rusia, donde en muy poco tiempo llegó a dirigir un departamento.

Entre 2010 y 2012 estuvo al frente del departamento analítico de la filial rusa del banco francés Credit Agricole y en 2012 se convirtió en el economista jefe del “VTB Capital”, la división de inversiones del segundo banco más importante de Rusia.

En 2013 pasó a dirigir el departamento de planificación estratégica del Ministerio de Finanzas y en marzo de 2015 asumió como viceministro de la cartera, una de las más influyentes del país.

Su predecesor en el cargo fue detenido hace dos semanas cuando aún era ministro de Economía, acusado de recibir un soborno y de extorsionar a la petrolera pública Rosneft a cambio de permitirle privatizar otra empresa del sector.

El Comité de Instrucción ruso, la autoridad que investiga el caso, sostiene que Uliukáyev amenazó a la compañía con ponerle las cosas difíciles si no le recompensaba por autorizar la compra del paquete de acciones en manos del Estado de la petrolera Bashneft.

La mayoría de los analistas, sin embargo, han apuntado al todopoderoso Ígor Séchin -presidente de la petrolera y amigo personal de Putin desde que ambos trabajaban en el KGB- como el hombre detrás de la caída de Uliukáyev.

Tras el anuncio de los planes para privatizar Bashenft, Uliukáyev calificó de incoherente el interés de Rosneft por esa empresa con el argumento de la titularidad pública de ambas petroleras, aunque luego precisó que la operación era jurídicamente posible pues la ley sobre la privatización no lo prohibía expresamente.

Más de la mitad de los rusos desconfía de las acusaciones de soborno presentadas contra el exministro, según las últimas encuestas.

 

Fuente: EFE