Legislativo de Río de Janeiro sigue desfigurando ajuste en medio de protestas

Río de Janeiro, 22 nov (EFE).- La Asamblea Legislativa del estado brasileño de Río de Janeiro, presionada por protestas diarias desde hace dos semanas, retiró hoy de su pauta 4 de las 22 medidas que forman parte del severo ajuste fiscal presentado por el gobierno regional para hacer frente a su grave crisis financiera.

Las cuatro propuestas retiradas de la pauta de discusiones y que solo podrán volver a ser debatidas el próximo año preveían la extinción de organismos públicos, entre los que estaba la Fundación León XIII, que ofrece asistencia social a la población más pobre.

La Asamblea Legislativa del Estado de Río de Janeiro (Alerj) ya había retirado el viernes de su pauta tres iniciativas, con lo que prácticamente echó por tierra la tercera parte de las medidas propuestas por la Gobernación regional para reducir sus gastos y hacer frente al déficit histórico que le obligó a declarar el estado de “calamidad financiera” en julio pasado, en vísperas de los Juegos Olímpicos Río 2016.

Las siete medidas excluidas hasta ahora proponían la eliminación de organismos públicos y la trasferencia de sus funcionarios a otras entidades o su despido masivo.

La decisión de los legisladores regionales se produjo en medio de una nueva protesta de funcionarios, que volvieron a rodear la sede del Legislativo para exigir modificaciones en las medidas propuestas por la gobernación de Río de Janeiro.

El paso atrás igualmente coincidió con la decisión del gobierno regional de Río Grande do Sul, en el sur del país e igualmente afectado por un elevado déficit fiscal, de declarar el estado de “calamidad financiera” para poder adoptar duras medidas de ajuste fiscal.

El gobernador de Río de Janeiro, Luiz Fernando Pezao, viajó este martes a Brasilia para una reunión con el presidente brasileño, Michel Temer, en la que fueron discutidas posibles ayudas del Gobierno federal de Brasil a los estados más afectados por la crisis y por la recesión que enfrenta el país desde el año pasado.

El Gobierno de Temer, sin embargo, ya ha advertido que el Gobierno federal igualmente sufre un histórico déficit en sus finanzas y carece de condiciones para salir en ayuda de las administraciones regionales.

Pezao, del gobernante Partido del Movimiento Democrático Brasileño (PMDB), anunció hace dos semanas un severo plan de ajuste que incluye recortes en gasto social, en salarios de los empleados públicos y en cultura, con el objetivo de equilibrar las cuentas del estado.

Los retrasos en el pago de sueldos y el plan de austeridad desataron desde hace dos semanas protestas diarias en Río, en una de las cuales miles de empleados públicos, en su mayoría policías, bomberos y agentes penitenciarios, asaltaron la Asamblea, la ocuparon durante un par de horas y provocaron graves destrozos en su interior.

El presidente de la Asamblea Legislativa de Río, Jorge Picciani, anunció su decisión de retirar otras cuatro medidas de la pauta de discusiones tras reunirse con dirigentes de 23 sindicatos y entidades representativas de trabajadores públicos.

 

Fuente: EFE