El Gobierno británico rechaza la propuesta de Donald Trump de hacer embajador a Nigel Farage

Londres.- “Kim Darroch va a seguir en su puesto unos cuantos años”, señalaba David Davis ante los intentos de Donald Trump de promocionar a Nigel Farage

Con alevosía y nocturnidad, Donald Trump ha lanzado su personalísima propuesta en su cuenta de Twitter: “A mucha gente le gustaría ver a Nigel Faragerepresentando al Reino Unido como su embajador en Estados Unidos. ¡Haría un gran trabajo!”.

Pasado el calentón de la madrugada, que ha puesto de nuevo en órbita al controvertido líder del Ukip, ha llegado sin embargo la tajante respuesta de Downing Street: “Ya tenemos un excelente embajador en Estados Unidos [sir Kim Darroch]. El puesto no está vacante”.

La injerencia del presidente electo estadounidense en los asuntos internos del Gobierno británico ha enrarecido de nuevo el ambiente entre Londres y Washington, justo cuando parecía haberse despejado con la invitación a Trump -aún no formalizada- como huésped de honor en el castillo de Windsor, en un encuentro personal con la reina Isabel II previstos entre junio o agosto.

El presidente electo sigue de momento empeñado en promocionar por su cuenta y riesgo a “Mr. Brexit”, como llama afectuosamente a su amigo Nigel Farage, que en su día bromeó también con la posibilidad de ofrecerse como embajador de EEUU en Bruselas.

Farage, enfrascado en las peleas internas de su propio partido, saltó de la cama a las dos de la madrugada, cuando empezó a circular el mensaje inesperado del otro lado del Atlántico. “Ha sido un disparo en la oscuridad”, ha reconocido a la BBC, en el momento de admitir su sorpresa.

“Desde luego, no soy la típica figura diplomática”, ha agregado, “pero hemos de reconocer que todo lo que está pasando no es precisamente algo normal”. Sin necesidad de recordarlo, el líder del Partido de la Independencia del Reino Unido ha entrado ya en la Historia como el primer político europeo en ser recibido personalmente por Donald Trump.

El ministro para el Brexit, David Davis, ha ido más allá del comunicado oficial y ha recordado a Trump: “Tenemos un muy buen embajador en Washington y Kim Darroch va a seguir en su puesto unos cuantos años”. “En el Reino Unido creemos en la libertad de expresión y la gente puede decir lo que quiera”, ha declarado Davis, en referencia al mensaje en Twitter del presidente electo. “Pero la verdad es que el puesto no está libre”.

Kim Darroch, con una dilatada experiencia en Bruselas y en asuntos europeos, está al frente de la embajada británica en Washignton desde enero de 2016. Horas después de la elección de Trump, el diplomático remitió un informe interno -revelado por The Sunday Times– en el que explicaba que su inexperiencia y su condición de ‘outsider’ le harían proclive a la influencia exterior y que el Gobierno británico podría estar “bien posicionado” para ejercerla.

Su inesperado salto a la fama trasatlántica se produce en momentos de grave crisis interna del Ukip. La eurodiputadada, Diane James, que fue líder del partido durante dos semanas, ha anunciado que deja el Ukip porque las relaciones con sus correligionarios son “cada vez más difíciles”.

Diane James es la segunda en abandonar las filas del partido nacionalista británico en un mes, tras la deserción de Steven Wolfe, que fue noqueado por un compañero de filas (Mike Hookem) durante una pelea en el Parlamento de Estrasburgo. Nigel Farage, que hace poco más de dos meses celebró la elección de Diane James con un sonoro beso ante las cámaras, asegura ahora que su partida es “un acto más de egoísmo irracional”.

La fuga se produce a falta de una semana para la elección de un nuevo líder del partido, con dos candidatos en liza: el faragista Paul Nuttall y la rebeldeSuzanne Evans. No se descarta un nuevo golpe de mano del líder interino, Nigel Farage, aunque todo apunta a un vuelo en solitario en un puesto tal vez insospechado.

Fuente: elmundo.es