Bachelet vs. Matthei: ¿qué piensan las candidatas sobre los temas controvertidos de Chile?

La ex mandataria socialista postula la despenalización del aborto, el matrimonio gay y la reforma de la Constitución y de la educación. En cambio, la abanderada del oficialismo promete políticas focalizadas y la “defensa de la vida”. ¿Qué programa de gobierno triunfará en las urnas este domingo?

Las candidatas a las elecciones presidenciales de Chile, que se miden este domingo en la segunda vuelta electoral, han mantenido posturas muy distintas durante la campaña. A la izquierda, Michelle Bachelet, abanderada de Nueva Mayoría, ex mandataria y favorita, según las encuestas; a la derecha, Evelyn Matthei, la elegida por la alianza oficialista. Y en el centro del debate, el aborto, el matrimonio entre personas del mismo sexo, la reforma educativa y la enmienda constitucional.

Aborto. Bachelet se ha mostrado a favor de buscar la despenalización del aborto terapéutico y no ha rechazado públicamente la posibilidad de que la legislación sea más amplia. “Promoveremos políticas destinadas a reforzar la autonomía de las mujeres. Esto incluye ladespenalización de la interrupción voluntaria del embarazo en caso de peligro de la vida de la madre, violación o inviabilidad del feto”, postula su programa de gobierno.

Matthei, en cambio, ha dejado en claro que si ella resulta elegida presidente, de ninguna forma permitirá la despenalización del aborto. “En mi gobierno no se hará nada que vaya en contra de lo que la Biblia señala: el matrimonio es entre un hombre y una mujer y la vida se cuida desde el momento de la concepción hasta la muerte natural. No al aborto, no a la eutanasia”, aseguró una semana después de la primera vuelta del 17 de noviembre.

Matrimonio igualitario. Matthei dejó en claro que no permitirá una ley que avale los casamientos entre personas del mismo sexo. La abanderada de Sebastián Piñera insiste en elAcuerdo de Vida en Pareja (AVP), que el actual gobierno impulsa como respuesta al reclamo de la comunidad homosexual.

En Chile, el debate se vio avivado tras la muerte del joven Daniel Zamudio, golpeado el año pasado hasta quedar en coma por cuatro neonazis. La discusión sobre el matrimonio entre personas del mismo sexo se ha vuelto, en ese sentido, en una bandera de la lucha por la igualdad.

Bachelet anunció, por su parte, que convocará un “debate abierto, con participación amplia, para la elaboración y posterior envío de un proyecto de ley de matrimonio igualitario“. Para la ex presidente, el AVP “no constituye un mecanismo de solución integral a los problemas de las uniones heterosexuales y homosexuales”.

La reforma educacional. La gratuidad de la educación es uno de los estandartes de la campaña de Bachelet, que sumó a sus filas a la ex líder de la Federación de Estudiantes de la Universidad de Chile (Fech) Camila Vallejo y se ganó el apoyo del diputado electo Giorgio Jackson, ex dirigente estudiantil e independiente.

Para financiar la gratuidad de la educación en todos los niveles, Bachelet impulsa unareforma tributariaque podrá aprobar sin problemas en el Congreso de resultar elegida. A la vez, con el respaldo de Jackson le alcanza para sancionar la reforma educacional.

La historia será distinta si triunfa Matthei, quien se ha mostrado en contra de una política universalista y a favor de focalizar la ayuda estatal en las personas que lo necesitan para lograr así un acceso igualitario a la educación.

“Implementaré una educación equitativa y de calidad de la cuna al trabajo”, dice sin mayores detalles el programa de gobierno de Matthei, que propone también un modelo al estilo alemán que “busca anclar la capacitación a las necesidades reales del mercado laboral”.

La nueva Constitución. La mayor ambición de Bachelet es reformar el texto constitucional, con la pretensión de modificar el marco institucional impuesto por la dictadura de Augusto Pinochet, que ha impedido realizar cambios importantes al sistema durante la democracia y la integración de fuerzas políticas más pequeñas.

“Chile merece que el texto constitucional vigente reconozca y se base en un sistema plenamente democrático y que recoja las normas y principios de derechos humanos reconocidos en Chile y en el ámbito internacional, en toda su extensión”, asegura Bachelet, a quien le esperará una larga y dura negociación con el Poder Legislativo para lograrlo.

En cambio, Matthei impulsa cambios constitucionales, pero sobre puntos específicos, como la descentralización: “En nuestro gobierno vamos a descentralizar el sistema político, modificando la Constitución y los reglamentos que sean necesarios para traspasar poder desde el gobierno central hacia los gobiernos locales”.

La dictadura militar. En septiembre, se cumplieron 40 años del golpe militar contra el gobierno de Salvador Allende. Las dos candidatas tienen sus historias particulares al respecto. El padre de Bachelet fue asesinado por la dictadura y luego ella y su madre, Angélica Jeria, fueron secuestradas y torturadas.

En contrapartida, Matthei ha defendido el concepto de “dictablanda” y votó por el “sí” en el plebiscito de 1988 para decidir si Pinochet seguiría en el poder por nueve años más. Hija de un militar, durante el aniversario del golpe llegó a decir: “Pinochet entregó el país de una forma decente”.

Entre las dos candidatas es casi imposible encontrar un punto en común en lo que respecta a los temas de debate más calientes en la sociedad chilena. Será la ciudadanía la que elija en las urnas cuál es el proyecto de país que quieren para los próximos cuatro años.

LBS/La H Grande de la Información … Fuente: infobae.com