Cuba permitirá yates de recreo por cinco años en sus marinas de turismo

Cuba potenciará el desarrollo de sus marinas turísticas con facilidades para las embarcaciones de recreo, incluido un permiso para que permanezcan hasta cinco años en la isla, según un decreto aprobado por el Gobierno y publicado en la web de la Gaceta Oficial.

Las facilidades son fruto de un nuevo reglamento firmado por el presidente cubano, Raúl Castro, con el objetivo de organizar la explotación de los servicios marítimo-portuarios en las marinas, una de las apuestas de Cuba para desarrollar el sector turístico.

El reglamento establece así que “las embarcaciones de recreo en viaje de placer, podrán permanecer en el territorio nacional hasta cinco años” y añade que “este plazo podrá ser prorrogado por la marina”.

Los dueños de embarcaciones que “necesiten ausentarse por períodos prolongados o salir” de la isla, podrá suscribir contratos para la custodia de su nave y los servicios que requiera en ese periodo.

La lista de servicios incluye avituallamientos, mantenimientos, reparaciones, navegación, alojamiento y recogida de desechos, entre otros.

Otra de las medidas aprobadas por el Gobierno es la creación de una Comisión Nacional de la Náutica que coordinará todas las políticas relacionadas con las marinas y el turismo náutico.

Por su parte, el Ministerio de Turismo promoverá un portal en internet “para la atención y recepción de embarcaciones de recreo”, que recibirá información adelantada sobre las embarcaciones, tripulantes y pasajeros “lo que facilitará su acceso a las aguas territoriales cubanas y a las marinas”.

Junto a los proyectos inmobiliarios asociados al golf o el turismo de naturaleza, el desarrollo de las marinas es una de las fórmulas de Cuba para diversificar sus ofertas en el sector turístico, actualmente el segundo capítulo de ingresos en divisas del país.

En ese sentido, en agosto pasado fue inaugurado en el balneario de Varadero un nuevo complejo hotelero administrado por el grupo español Meliá, que está ubicado junto a una marina con capacidad para 1.300 atraques para yates y embarcaciones de recreo.

Las autoridades cubanas también trabajan en la transformación de la zona portuaria de la bahía de La Habana en espacios turísticos, una vez que sus actividades industriales y fabriles se trasladen progresivamente a la zona económica del puerto de Mariel, que debe empezar a operar en enero próximo. EFE