US$920 millones de multa para J.P.Morgan por “la ballena de Londres”

WASHINGTON–Reguladores de Estados Unidos y el Reino Unido multaron a J.P. Morgan Chase JPM -1.22%& Co. con US$920 millones por las acciones relacionadas con el llamado caso de “la ballena de Londres” que derivó en millonarias pérdidas en 2012, según anunciaron los reguladores el jueves.

La Comisión de Bolsa y Valores (SEC por sus siglas en inglés), la Oficina del Contralor de Monedas (OCC por sus siglas en inglés), la Reserva Federal de EE.UU., y la Autoridad de Conducta Financiera del Reino Unido, (FCA por sus siglas en inglés), acusaron a la firma de aplicar controles deficientes en torno a la gigantesca apuesta, que finalmente le costó más de US$6.000 millones.

El anuncio de los acuerdos extrajudiciales, que era esperado, es una de las multas más altas impuestas sobre un banco por una sola estrategia de negociación.

En una medida inusual que refleja el reciente esfuerzo de los reguladores para obligar a las firmas de Wall Street a rendir cuentas, J.P. Morgan admitió las infracciones como parte del acuerdo y reconoció que sus controles fueron deficientes.

El banco aún no resuelve el caso con la Comisión del Comercio en Futuros sobre Mercancía (CFTC por sus siglas en inglés), de EE.UU. y abogados penales todavía conducen sus propias investigaciones.

La CFTC desea determinar si los operadores londinenses del banco manipularon el mercado a través de sus cuantiosas negociaciones con derivados financieros el año pasado.

La OCC, el regulador más interesado en multar a J.P. Morgan, se llevó la mayor parte del acuerdo, con US$300 millones. Un panel del Senado estadounidense determinó el año pasado que el banco engañó a los examinadores de la OCC sobre la naturaleza de la transacción en cuestión, que se relacionaba con fuertes apuestas en oscuros índices de derivados crediticios.

La Fed y la SEC recibieron unos US$200 millones cada una, mientras que la FCA se llevó 137,6 millones de libras esterlinas (US$222 millones).

El presidente ejecutivo de J.P. Morgan, Jamie Dimon, dijo en un comunicado que su firma había aceptado la responsabilidad y reconocido sus errores. El ejecutivo añadió que quiere que J.P. Morgan sea considerado como el “mejor banco” por los reguladores, no solo por los accionistas y clientes.

Si bien los acuerdos fueron determinados de forma individual por cada una de las agencias, con litigios separados, los reguladores en EE.UU. y Reino Unido trabajaron en conjunto para coordinar el anuncio de las resoluciones, señalaron fuentes cercanas a la materia.

Como parte del acuerdo con la SEC, J.P. Morgan admitió que sus pérdidas de negociaciones “ocurrieron en un trasfondo de controles contables deplorablemente deficientes” en su oficina principal de inversiones. La firma también reconoció que sus altos ejecutivos no mantuvieron informado al directorio.

El acuerdo tiene lugar más de un año después de que el banco de Nueva York reconociera por primera vez que una gran apuesta en Londres había salido mal. Las pérdidas, que resultaron muy superiores a la estimación inicial de J.P. Morgan de US$2.000 millones, se debieron a malas apuestas en la oficina principal de inversiones, que gestiona el riesgo para el banco.

La OCC culpó a J.P. Morgan de una grave anomalía en sus políticas y procedimientos de gestión de riesgo, una recriminación arrolladora para una firma que logró manejar con destreza su riesgo durante la crisis financiera y que frecuentemente se jactaba de la “fortaleza de su hoja de balance”.

La supervisión del banco sobre la cartera de la “ballena de Londres” “no proporcionó una base adecuada para identificar, comprender, medir, monitorear y controlar el riesgo”, indicó la OCC en su mandato de consentimiento. Las actividades de negociación de derivados del banco detrás de la “ballena” fueron “imprudentemente arriesgadas e inseguras” y se ejecutaron “como parte de un patrón de mala conducta”, señaló la OCC.

El regulador además culpó a J.P. Morgan por no comunicarse con los supervisores de la OCC sobre la negociación “de forma oportuna y apropiada”.

El acuerdo es el más reciente que J.P. Morgan ha celebrado con reguladores desde la crisis financiera sobre temas que abarcan desde prácticas de ejecución hipotecaria hasta negociaciones relacionadas con el sector eléctrico.

Además el banco aún enfrenta una serie de otras investigaciones sobre una amplia gama de temas.

LBS/La H Grande de la Información … Fuente The Wall Street Journal