Los españoles huyen del azote del desempleo y buscan trabajo en Marruecos

“No es la suma más alta que haya cobrado pero me permite vivir y mandar algo a casa”, dice Moguard (40), cuyos amigos le pagaron el vuelo a Marruecos hace casi dos años, en un momento en que estaba sofocado por las deudas por haber perdido su empleo. “La experiencia y la pericia se aprecian mucho más aquí que en España”.

Por primera vez en casi cuatro decenios, la población de España cayó el año pasado, ya que más del 25% de la fuerza laboral se encontró con que no tenía trabajo.

Esto viene a subrayar el cambio radical operado en la suerte de una nación que vio el alza súbita y marcada en las contrataciones durante el auge económico que vivió. En los cinco años que finalizaron en 2007, España tenía casi la mitad de los empleos creados en toda el área del euro.

Para Monguard, la migración es una “catástrofe económica, intelectual y cultural” que expulsa a la generación con mejor formación del país. Antes de Marruecos, había ido a Tenerife para poner un estudio chico de arquitectura, pero no tuvo éxito porque sus clientes recortaron el presupuesto que tenían.

Es ese el momento en que un amigo lo contactó para un trabajo en el país norafricano: ahora tiene media docena de obras y ya piensa en tener su propia empresa.

Pese a que el primer ministro Mariano Rajoy dice que España comienza a recuperarse de la crisis y de la austeridad más profunda de su historia democrática, todavía debe arreglar la herencia que le dejó la recesión: una tasa de desempleo del orden del 26%. Casi un tercio de los desempleados en las naciones que integran el euro está en España.

Finalizado el auge inmobiliario que captó trabajadores extranjeros, la inmigración anual en España cayó casi la mitad en el último cuadrienio. Al mismo tiempo, la cantidad de españoles que se mudaron a Marruecos el año pasado fue un 32% más elevada que en 2008. Después de los países de América Latina y de Europa, fue el primer destino para los emigrantes españoles.

El ministerio del Interior de Marrueco instó a los europeos que llegan para trabajar a que consigan la habilitación pertinente en un país donde se calcula que la economía informal llega al 40% del producto bruto interno. Las estadísticas del ministerio de Trabajo muestran que solo el 10% de los extranjeros que viven en Marruecos la tiene.

“No es ficción, hay una baja en la migración proveniente de Marruecos, mientras que los españoles nativos se desplazan hacia el sur”, dijo Hein de Haas, quien es codirector del Instituto de Migración Internacional de la Universidad de Oxford. “Se vincula con los ciclos económicos”.

En total, 477.000 personas abandonaron España en 2012. Cerca de 60.000 era españoles, o sea un 80% más que en 2008, según los datos del Instituto Nacional de Estadística INE. Cuando se toman en cuenta a los que se mudaron a España, la emigración neta da 162.400.

En julio, hubo 1,6 millones de trabajadores extranjeros en España, o sea menos que los 2 millones que hubo en 2008. Cerca de un quinto de la totalidad de desempleados de España era extranjero, lo que refleja el impresionante flujo de trabajadores de afuera que llegó durante el auge económico.

Los marroquíes y los rumanos son los dos grupos extranjeros más grandes que hay en España y son los que lideraron las cifras emigratorias de no nacionales durante 2012.