“Viernes de la ira” desata matanza en Egipto

El Cairo.- Egipto fue escenario ayer de graves disturbios entre partidarios y opositores del depuesto presidente Mohamed Mursi que dejaron muertos en todo el país, en un “Viernes de la Ira” y despertó los temores hacia una guerra civil.

Los choques de ayer en distintas partes del país comenzaron después de que los islamistas salieran a las calles tras la oración musulmana del mediodía del viernes para protestar por la operación policial del miércoles contra dos de sus acampadas en El Cairo, que degeneró en disturbios con casi 600 muertos, según el Gobierno.

Más de 60 personas murieron ayer en el barrio de Ramsés, en el centro de El Cairo, según los Hermanos Musulmanes. La Hermandad apuntó en su página web que hay más de 70 cadáveres en sus hospitales de campaña en la zona, una cifra aún no confirmada por el Gobierno, que habló de 17 fallecidos.

La cofradía islámica, grupo al que perteneció Mursi hasta que accedió a la Presidencia, explicó que desde tres helicópteros militares dispararon balas y gases lacrimógenos contra los manifestantes en Ramsés. Una fuente de los servicios de seguridad dijo que al menos quince personas fallecieron, entre ellas varios policías, y decenas resultaron heridas por disparos contra una comisaría cerca de ese barrio.

La fuente responsabilizó del ataque contra la comisaría de Ezbeqiya, una de las principales de la capital, a miembros de los Hermanos Musulmanes. Según la fuente, los islamistas abrieron fuego contra la comisaría desde el puente 6 de Octubre y desde un edificio en construcción.

Por su parte, los Hermanos Musulmanes señalaron que las fuerzas del Ministerio del Interior dispararon contra los miles de manifestantes islamistas congregados en Ramsés, en los alrededores de la mezquita de Al Fath. La Hermandad subrayó que la policía está apoyada por “baltaguiya” (matones).

La jornada saldó además con la detención de 200 sospechosos de haber participado en los disturbios. En vista de estos sucesos, el Gobierno egipcio explicó en un comunicado que se enfrenta a un “plan terrorista” de los Hermanos Musulmanes e instó a los ciudadanos a la unidad nacional y a no hacer caso a los llamamientos que incitan a las divisiones.

La Hermandad optó al final del día por concluir sus marchas y retirar a sus seguidores de las calles, pero advirtió de que celebrará protestas diarias durante una semana