The Washington Post tiene su “oportunidad para inventar”

Los dueños de The Washington Post sorprendieron esta semana: anunciaron el pasado lunes la venta del diario a uno de los magnates del comercio online, Jeff Bezos, fundador y presidente del portal web  Amazon. ¿El precio? 250 millones de dólares.

Pero no es la gran cantidad de dinero la que genera dudas, de hecho eso representa el 1% del patrimonio monetario que posee Bezos, es más bien el futuro del matutino, que es uno de los periódicos más relevantes de Estados Unidos y que carga consigo una trayectoria de grandes logros periodísticos, como el caso Watergate, en el que dos de sus periodistas, Carl Berstein y Bob Woodward, descubrieron que el presidente Richard Nixon había enviado a sus funcionarios a espiar conversaciones del partido  demócrata.

En ese sentido, las interrogantes que surgen a partir de esta inesperada venta se engloban en qué sucederá con la línea editorial del diario, cuáles son esos cambios que Bezos decía en su carta a los periodistas del Post que de todas maneras se darán, primará o no la importancia de las noticias o será más importante los negocios para su nuevo dueño. Para poder responder algo de aquello es necesario conocer al personaje y entender la situación por la que The Washington Post ha   atravesado  en  estos años.

Jeff Bezos, magnate

Sus proyectos, trabajo y fortuna acumulada le han otorgado a Bezos el reconocimiento como una de las figuras más relevantes de los negocios en Estados Unidos, específicamente en cuanto a las ventas online.

Su nombre completo es Jeffrey Preston Bezos, con  49 años tiene ya una gran cantidad de dinero almacenada en el banco: 25.200 millones de dólares que lo posicionaron en el raking de los 20 multimillonarios de Forbes.  Estudió  en la Universidad de Princeton  y   en 1994  tuvo su primer acercamiento a los negocios en línea. Ese año fundó la librería virtual Cadabra.com. El siguiente año lanzó oficialmente el portal bajo el nombre Amazon, cuya inversión fue de  300.000 dólares.

Ahora es considerado también  uno de los revolucionarios de la industria editorial, por ser el pricipal impulsador del lector de libros digitales Kindle. Tiene a cargo el proyecto espacial Blue Origin, además de la empresa de robótica  Kiva Systems.

Y si bien no tiene experiencia en lo periodístico, la comunicación audiovisual forma parte de uno de los proyectos que ahora Amazon   alista, por medio del Amazon Studio, que   produce show de TV.

Sin embargo, cada una de sus iniciativas, que efectivamente se han concretado, no parten de un único deseo de conglomerar empresas, el impulso de Jeff siempre ha sido buscar lo que quiere el cliente.

Cuando se describe al dueño de Amazon, una de las comparaciones más comunes es con el cofundador de Apple, Steve Jobs.

Adam Lashinsky, de CNNExpansion, explicó: “Bezos insiste en una orientación a largo plazo para Amazon, al igual que hizo Jobs en Apple. Bezos trata a Wall Street con cierto desdén, tal y como Jobs lo hacía. Los empleados de Amazon, al igual que sus homólogos en Cupertino, son conocidos por el hermetismo en torno a sus respectivas compañías”.

Además, varios trabajadores de Amazon, según recoge The Washington Post, afirmaron que Bezos es paciente, “duro para trabajar”, dijo un extrabajador llamado Jason Kilar, “tiene la paciencia para invertir en lo que él piensa que es la estrategia correcta”.

Su disposición frente a laborar en este momento junto a The Washington Post está tan solo plasmada en la carta que dirigió a los periodistas del medio. En esta engloba tanto su filosofía de trabajo y brinda destellos de lo que será su gestión: “Necesitamos invertir, lo que significa que vamos a experimentar…

Estoy muy contento por tener esta oportunidad para inventar cosas nuevas”.

Afrontar la “crisis”

La decisión de la familia Graham, originales dueños de The Washington Post, se da luego de una    “crisis” que ha atravesado el diario. Han sido siete años consecutivos de pérdidas económicas que ha afrontado el medio. La compañía perdió un 39% de los ingresos el año pasado, es decir, de 957 millones que ganaba, el monto cayó a 582 millones de dólares.

El síntoma de esta baja no se mide solo en dinero, sino también por la circulación de los diarios: hace una década se vendían 768.000 ejemplares, según el reporte del primer trimestre de 2013, ahora venden 457.000 copias.

Y si bien Donald Graham,  presidente y director de The Washington Post Company, explicó el pasado lunes que tal vez en sus manos el diario podía sobrevivir, no obstante afirmó: “Queríamos algo más que la supervivencia”.

Es que los intentos por la recuperación económica de The Washington  Post han sido ya varios: en busca de ganancias, inició el cobro por algunos de sus contenidos de la web -hasta para sus propios periodistas-, además de la publicidad y el contenido bajo patrocinios.

Según The Guardian, por ejemplo, la publicidad digital del medio estadounidense cayó 8% en 2012  y en los últimos cuatro años   despidieron personal, salieron alrededor de 200 trabajadores.

Dudas

La compra, que fue a título personal de Jeff Bezos,  generó enseguida reacciones dentro de la redacción de The Washington Post, fue por eso que el periodista Gene Weingarten redactó una carta abierta -y sincera- dirigida a Bezos. En esta él   cuenta a su nuevo jefe que cuando trabajaba en la revista dominical del Miami Herald llamada Tropic, le pidieron cubrir los premios The Silver Knight, financiada por los dueños corporativos del Miami Herald, no obstante decidió, junto con sus compañeros, no hacerlo, por el “compromiso” que suponía podría haber para con el evento. Y su jefe no los reprendió.

En resumen, le explica a Jeff: “Estuvimos bien en declinar la historia, pero, sobre todo, nuestro editor fue sabio en dejarnos declinarla… Eso pasaba porque las personas sobre nosotros confiaban en nosotros, así sea a regañadientes, y -lo más importante- tenían nuestro apoyo”.

En ese sentido, traspolando aquella anécdota y palabras de   Weingarten, una de las preocupaciones que resaltan son las del respeto de Bezos sobre la línea editorial de The Washington Post.
Por un lado, el diario se ha proclamado “independiente”, no obstante la línea por la que sus páginas recorren es la de centro-izquierda, y hay un apego al partido demócrata. No obstante, en sus páginas de opinión, como señala diario El Mundo, hay críticos neoconservadores.

El medio español considera que Bezos es de izquierda “en materia social”. Pero bajo otra lectura,   por su trabajo como director de  Amazon, sus intereses podrían estar comprometidos    con las empresas con las que tiene contratos o con candidatos políticos que favorezcan el desarrollo de su página web o de los otros proyectos que tiene a cargo.

Aunque  Emily Bell, directora del Centro Tow de Periodismo Digital de la Universidad de Columbia, quien más bien defiende que un magnate tome las riendas del medio: “Grandes fundaciones como la Ford y la Gates han empezado a subsidiar de forma directa el periodismo. No porque sientan pena por él, sino porque creen que sigue suponiendo un beneficio para la sociedad difícil de conseguir de cualquier otro modo”, explicó la periodista.

Y hay un carácter filántropo en el asunto, explicó Ken Doctor,  analista de medios y creador del portal Newsonomics. “Los medios de comunicación constituyen una parte integral de cualquier democracia, y esta creencia está muy extendida entre los ricos”, apuntó.

Sin embargo, que  alguien que posea mucho  dinero compre el diario no significa necesariamente que venda por sus contenidos, formatos nuevos -propios de las demandas tecnológicas y de rapidez que ahora exige el periodismo digital-, ni implica que existan mayores ventas.

Lo que sí puede significar que Bezos asuma el liderazgo de The Washington Post es un cambio bajo los conocimientos que él maneja de apropiación y realidad de los grupos objetivos a los que va dirigido el medio, por eso en su carta aseguró: “Nuestra piedra angular son los lectores, comprender lo que les interesa y trabajar en ello”.

Asimismo tiene el plus del manejo exitoso de la tecnología, y justamente llega en el momento  que la Internet obliga a los diarios a adaptarse.   Pero no hay que olvidar que, ante todo, Bezos es un comerciante y piensa primero en los negocios, al menos así ha sido y lo demuestra con su trayectoria. Y siempre ambicioso, siempre.

Datos

The Washington Post fue fundado en  1877, la familia Graham ha sido dueña del medio desde 1933 que lo subastaron tras su quiebra.

Al frente del periódico estuvo durante 30 años -desde 1963- Katherine Graham, quien sucedió a su marido después de que se suicidara.

El periódico imprime  457.000 ejemplares por día durante la semana y 838.000 los domingos.

La riqueza de Jeff Bezos aumentó   desde el 30 de junio hasta el    29 de julio a 2.800 millones de dólares.