Isaac Cohen: Apretura

El banco central de Estados Unidos aumentó la tasa de interés en diciembre y en marzo pasados, indicando un viraje hacia una política monetaria más apretada y reconocimiento de la fortaleza de la economía. Además, la divulgación de las actas de la reunión de marzo reveló que los miembros del Comité de Mercado Abierto discutieron como reducir el monto de bonos que el banco central tiene en cartera. Durante la recuperación económica, lo que se conoció como “distensión cuantitativa” condujo al banco central a comprar activos del Tesoro y de bonos respaldados por hipotecas, por casi $3.5 billones.

                Las últimas cifras de empleo en marzo apoyaron apretar la política monetaria, a pesar del nivel decepcionante de creación de sólo 98,000 nuevos puestos de trabajo, mucho menor que 216,000 en enero y 219,000 en febrero. Aún así, la tasa de desempleo disminuyó en marzo a 4.5 por ciento, desde 4.7 por ciento en febrero, el nivel más bajo desde mayo de 2007. Los salarios por hora aumentaron2.7 por ciento desde el año pasado, lo cual significa que los empleadores necesitan ofrecer mejores salarios para contratar trabajadores calificados.

                Finalmente, la semana pasada, el Departamento de Comercio dijo que el índice de consumo personal en febrero, por primera vez en cinco años, llegó a 2.1 por ciento, superior al objetivo de 2 por ciento fijado por el banco central. Eso significa que la Reserva Federal ha logrado cumplir su mandato dual, el nivel más alto de empleo con la tasa más baja de inflación. En adelante, para alcanzar tasas más elevadas de crecimiento económico más allá de la tasa de alrededor de 2 por ciento de los últimos años, el impulso tendrá que venir de la política fiscal.

INGLÉS

The US central bank raised interest rates last December and March, indicating a turn towards a tighter monetary policy and recognition of the economy’s strength. Additionally, the release of the March meeting’s minutes revealed that members of the Open Market Committee discussed how to reduce the central bank’s bond portfolio. During the economic recovery, what was known as “quantitative easing” led the central bank to purchase Treasury and mortgage backed securities for almost $3.5 trillion.

                The last employment figures in March supported monetary policy tightening, despite disappointing job creation of only 98,000 new jobs, much less than 216,000 in January and 219,000 in February. Even so, the unemployment rate fell to 4.5 percent, from 4.7 percent in February, the lowest level since May 2007. Hourly earnings increased 2.7 percent from a   year earlier, which means employers need to offer better salaries to hire qualified workers.

                Finally, last week, the Commerce Department said the personal consumption index in February, for the first time in five years, reached 2.1 percent, above the 2 percent target set by the central bank. This means the Federal Reserve has accomplished its dual mandate, the highest employment level with the lowest inflation rate. Henceforward, to reach higher rates of economic growth beyond the rate of around 2 percent of the last years, the impulse will have to come from fiscal policy.