David Morales: “Un semestre perdido en Casa Blanca”

Liga de Quito tiene prácticamente perdida la primera etapa del campeonato nacional tras el empate a un gol por bando frente a Deportivo Cuenca.

El recurso ofensivo en cuanto a producción de goles, propiamente dicho, es tan escaso que apenas en nueve encuentros tiene nueve goles. Tomemos en cuenta que de esas nueve anotaciones el 44% fueron ante un solo rival (River Ecuador al cual le ganó 4-0), de paso aquella es la única victoria en el año para los dirigidos por Gustavo Munúa.

Hay que agregar que seis de las conquistas llegaron por cortesía de Hernán Barcos, alguien que en un principio se cuestionaba mucho sobre su ‘salvación’ para con los albos. Pero que al final de cuentas se depende de un delantero que al momento ha producido el 66% de todos los goles en este año, algo que tampoco podemos calificar de eterno, dado que se presentan lesiones y amonestaciones que impedirán en su momento al ‘pirata’ formar parte del once estelar en algunas ocasiones.

La mayor cantidad de críticas recaen sobre Munúa, esto por ser de una escuela de entrenadores uruguayos por los cuales nuestro fútbol está apostando con la esperanza de devolver una alta competitividad en los principales equipos del país. Al momento el uruguayo tiene nueve partidos, incluyendo Copa Sudamericana, en los cuales presenta un triunfo, cinco empates y tres derrotas. Su equipo ha marcado nueve goles y recibió doce anotaciones, es decir una efectividad en términos generales del 29,63% al momento.

Si consideramos la última vez que Liga ganó una etapa en el campeonato, nos podremos dar cuenta que a estas alturas, todavía los albos gozaban de un invicto. Además mantuvieron mucha fuerza en casa de tal modo que ganaron sus encuentros ante rivales directos. La efectividad de la Liga que ganó dicha etapa a estas alturas era de un 70%, algo que necesitas para poder aspirar a jugar una final.

En las próximas semanas sabremos hasta dónde llega la paciencia de los dirigentes con el entrenador uruguayo, que en parte es responsable de lo que sus adiestrados en el campo de juego definitivamente no pueden lograr.