Guillermo Arosemena: Capitalismo vs populismo

Hay diferentes clases de capitalismo: emprendedor, el que más beneficia a los países; y neoliberalista, el menos bueno. Populismo hay uno solo y es peor que el neoliberalismo; los populistas alardean de entregarse por entero a ayudar al pobre, sin embargo en la vida privada viven como reyes con dineros públicos, cuando en el neoliberalismo el dinero viene del esfuerzo.

En EE. UU. de 1880 a 1920 surgió una clase de empresarios que siendo pobres hicieron enormes fortunas bajo el capitalismo neoliberalista; los llamaron Barones Robadores (dueños de empresas de ferrocarril, fabricantes de automóviles, productores de acero, banqueros, etc.). Ellos convirtieron a ese país en la primera potencia mundial. Dieron trabajo a millones de personas, crearon productos en beneficio del consumidor, edificios, modernizaron la banca, las tiendas departamentales, los medios de transporte, etc. Fueron grandes filántropos. Andrew Carnegie donó dinero para, entre otros usos, construir 2.500 bibliotecas a lo largo y ancho del país. Qué hubiera sido de ese país en manos de gobiernos populistas.

Deng Xiaoping inventó el capitalismo de Estado en China. A pesar de ser una de las peores clases de capitalismo, sigue siendo mejor que el modelo populista. El espectacular crecimiento de la economía china se debe a que todos quieren ser ricos; ya hay más millonarios y millardarios que en EE. UU. En China se han privatizado más de 200.000 empresas públicas.

Esta semana el NYT publicó que los miembros más ricos del Congreso y consejeros en China tienen una fortuna combinada de 500 millardos de dólares (https://www.nytimes.com/2017/03/02/business/china-wealth-rich-parliament.html?_r=0). Entre ellos hay 209 emprendedores. Qué habría sido de China con Mao en el poder o gobiernos populistas.

La gran tragedia de América Latina nunca ha sido ninguna de las versiones de capitalismo, siempre son culpables los gobiernos populistas. El pueblo no aprende. En Ecuador, el Gobierno desprecia a los empresarios, pero el desarrollo del país se debe mucho más a la contribución del sector privado que a la estatal.

Fuente: EXPRESO