José Gutierrez: “Ecuador en la doble fecha, triunfo tranquilizador y punto de oro”

En esta doble jornada de Eliminatorias en que la selección nacional derrotó (3-0) a Chile en Quito y empató (2-2) ante Bolivia en La Paz, hay mucho por analizar.

Ecuador 3 – Chile 0

Los dirigidos por Gustavo Quinteros arribaban al duelo ante la bicampeona de América con un contexto previo que podía hacer a muchos pensar que el resultado iba a ser desfavorable. Hay que recordar el hecho de venir perdiendo ante Brasil en casa y Perú en Lima.

Las bajas de Walter Ayoví y Jefferson Montero por lesión (jugadores que pasan por un mal momento en la Tricolor, al primero el fútbol lo está dejando hace mucho; el segundo tiene que preocuparse en recuperar su mejor ritmo y nivel en su club). La decisión de Quinteros de no utilizar a Carlos Gruezo y Frickson Erazo, permitieron a jugadores por su rendimiento se ganaban la oportunidad de jugar como Luis Caicedo, Cristian Ramírez (jugador de proceso desde selecciones juveniles), Jefferson Orejuela se muestren y hagan un muy buen partido.

Duelo que derivó en un (3-0) en que el equipo de todos aplastó a Chile en todos los aspectos del juego en el Atahualpa al punto de que desnudó tanto los errores araucanos y potenció las virtudes de los nuestros (Antonio Valencia, Ramírez y Felipe Caicedo anotaron) que por falta de contundencia el marcador no fue más abultado.

Bolivia 2 – Ecuador 2

Mientras que antes del duelo que se disputó en el estadio Hernando Siles de La Paz, aseveré en la H GRANDE DE LA INFORMACIÓN que podíamos ganar por cómo llegaba Bolivia que cayó goleada ante una Brasil colosal y por la manera en que se venció a Chile, pero siempre añadí que por ser en la capital de ‘La Verde’, como se conoce al seleccionado del altiplano, por ser el primer duelo de los debutantes en la jornada pasada, las propuestas de Quinteros y Hoyos, además de la falta de finalización evidenciada ante Chile, NO HABÍA QUE QUEJARNOS NI DESTROZAR A LOS MUCHACHOS por obtener el empate.

En primer lugar tenemos que aceptar el equipo local saltó al campo con una intensidad que rebasó a los nuestros. El gol de apertura en el marcador llega por un conjunto de errores de la zona de volantes y los zagueros centrales desubicados (normal que suceda, ya que apenas es el segundo partido de Mina – Caicedo y Orejuela – Noboa) del que se aprovechó Pablo Escobar para con un zapatazo destrabar el duelo, dejándonos atónitos. La segunda se da por la pasividad de Paredes y Mina, para que el futbolista naturalizado paraguayo pase como “Pedro en su casa” y la mande a guardar haciendo estéril el manotazo que metió Dreer a esa pelota. Lo mejor que nos podía pasar era terminar esa primera parte por lo superados que lucíamos y lo malo en lo individual.

Ya para la segunda parte, Gustavo Quinteros confío en los suyos, no hizo cambios y se llegó rápido al descuento por parte de Enner Valencia tras un centro de NUESTRO ÚNICO JUGADOR CLASE MUNDIAL (no tengo que ni mencionarlo). El duelo desde ahí fue monólogo de la Tri y contras bolivianas. Generamos muchas opciones de gol, pero obtuvimos el empate por un desentendimiento entre los zagueros dueños de casa que nuestro delantero que milita en el Everton inglés aprovechó y de paso nos puede servir al final ya que es el séptimo que ganamos fuera de casa.

Ahora se nos viene un par de cotejos ante Uruguay y Venezuela de visitantes y locales, respectivamente, a jugarse en noviembre. Habrá que esperar cómo lleguen los seleccionados para tener una idea más cercana de lo que podría suceder.

Veremos, veremos y ya sabremos…