Al desfile de la fruta y las flores llegaron 600 mil turistas

Dieciocho carros alegóricos participaron ayer en el desfile de la sexagésima séptima edición de la Fiesta de la Fruta y de las Flores de Ambato. Cada año a esta celebración acuden 600 mil personas. Los actos de la presente edición se extenderán hasta mañana.

La reina Carla Medrano abrió la parada a bordo de una carroza hecha con elementos emblemáticos. El recorrido se cumplió puntual desde las 09:00 en la avenida Cevallos. “El desfile exhibe nuestra excelente producción agrícola”, dijo Lissette Naranjo, directora del Comité de Fiesta.

La figura femenina del parque Montalvo, los prósperos vergeles urbanos, viviendas del sector El Socavón, entre otros paisajes ambateños, fueron las figuras florales que engalanaron el carro alegórico de la soberana. El legado cultural de los Tres Juanes, el valor de la resiliencia, paisajes y gastronomía local así como imágenes del pasado ambateño, entre otros, se plasmaron sobre los carros.

Estos componentes forman parte de la ambateñidad, un concepto que se fortaleció tras el terremoto de 1949 y que busca elevar el sentido de pertenencia de los nacidos en la capital tungurahuense.

Herencia, Alegría de la naturaleza, Ambato vivo en tu corazón, Delicias en flores, Dulzura ambateña, Recuerdo y añoranzas, Ternura al natural, Sonidos y sabores de mi tierra fueron las alegorías que sucedieron a la reina.

Cada una fue escoltada por delegaciones de 40 estudiantes de colegios que bailaron al ritmo de música. “El regocijo y energía propia de la juventud hacen que cada año los chicos se adapten a la temática de cada comparsa.

Cada grupo ensaya en sus planteles por 2 meses para brindar un espectáculo de calidad”, dijo Ana Miranda, docente universitaria. El desfile atravesó 15 bloques del centro sobre las avenidas Cevallos, Olmedo y Bolívar, y duró un aproximado de 3 horas.

Playas amaneció con lluvia

Una pertinaz llovizna cayó ayer desde tempranas horas de la mañana en el cantón General Villamil – Playas y en su zona de influencia como El Morro, Puerto El Morro y Posorja. Las actividades hasta el mediodía de ayer eran nulas en Puerto El Morro, jurisdicción rural que pertenece al cantón Guayaquil. 10 turistas esperan que pase el “mal tiempo” para salir a ver los delfines, cuyo paseo en lancha cuesta $ 5 por persona.

Los comuneros ofrecen también otro recorrido hasta la isla de Los Pájaros, donde hay una gran población de fragatas, ave emblemática de la zona protegida. El paseo cuesta $ 8 y dura 3 horas. En Puerto El Morro hay una oficina del Ministerio del Ambiente que atiende todos los días de 08:00 a 17:00.

Pasado el mediodía la lluvia se levantó y el cielo despejado dejó brillar el sol. En cuestión de minutos la extensa playa de Villamil se llenó y una extensa cola de vehículos saturó la avenida Paquisha que conecta a la población con el mar. Pasado el mediodía, la llovizna cedió y el resplandor del sol abrigó a los turistas que llenaron la playa de General Villamil. La principal avenida del cantón estuvo saturada toda la tarde de ayer.

Fuente: El Telégrafo