Rosberg acaba con la hegemonía de Hamilton y emula a su padre 34 años después

El Mundial de Fórmula 1 ya conoce a su campeón y se llama Nico Rosberg. El alemán ha sufrido de lo lindo para terminar en una segunda posición en Abu Dabi que le servía para llevarse el título pese a la victoria de Hamilton.

De las tres temporadas que el alemán y el inglés llevan conviviendo en Mercedes y conduciendo el indiscutible coche más poderoso de la parrilla, esta ha sido la más emocionante, ya que ambos han vivido respectivos momentos de euforia y de decepción, dentro de un Mundial marcado por las rachas de ambos.

Primero fue Rosberg quien se apuntó las cuatro primeras pruebas del año. Pasado el borrón de Montmeló, donde ambos abandonaron tras chocar, contestó Hamilton con seis victorias en siete carreras, la última en Alemania mostrando un momento de forma que recordaba a su mejor versión, la del tricampeón mundial.

Sin embargo, el parón veraniego reactivó al alemán, que se impuso en cuatro de los cinco siguientes citas y dejó el Mundial muy encarrilado al alcanzar los 33 puntos de renta a falta de cuatro Grandes Premios. En Estados Unidos, México y Brasil se ha repetido idéntico resultado, victoria del británico y doblete de Mercedes, lo que ha recortado a 12 puntos la renta del aspirante a falta de esta batalla final.

En Abu Dabi, Hamilton dominó desde los libres hasta el final, pero no pudo desestabilizar al alemán, que pasó momentos de mucha tensión cuando en las últimas vueltas Hamilton le frenaba para que Vettel y Verstappen le pasaran.

El padre de Rosberg ganó un título en 1982

Nico ha logrado cumplir el sueño de toda una carrera y ha emulado a su padre Keke, que ganó su único título mundial corriendo con el equipo Williams-Ford en 1982 a pesar de que solo logró una victoria aquel año, confirmando que la regularidad es la marca de la saga familiar.

Es el segund hijo que logra ganar el título después de su padre, algo que ya logró Damon Hill tras Graham Hill.

on el resultado en Abu Dabi, el germano concluye el campeonato con 382 puntos, por 373 de su principal rival, tricampeón del mundo y que llegaba a la cita casi con la obligación de ganar y de que el líder no alcanzase el podio