Rafael Correa, un aficionado más en los Bolivarianos

El presidente de Ecuador, Rafael Correa, fue este sábado en Lima un espectador más de las competencias de los XVII Juegos Bolivarianos, certamen al que a última hora desistió de seguir también su colega de Bolivia, Evo Morales, por múltiples ocupaciones.

Correa llegó a la capital peruana en compañía de su esposa, Anne Malherbe, y sus dos hijos menores para alentar a la delegación de su país y, en particular, a su hija Sofía, de 19 años, que disputa las pruebas de escalada.

El gobernante ecuatoriano y su familia observaron desde los graderíos de la Villa Deportiva Regional la clasificación de Sofía a la final, que se disputará más tarde.

La presencia de Correa ha provocado sustanciales alteraciones en las medidas de seguridad en el escenario deportivo, informó hoy la agencia oficial Andina.

La oficina de prensa del Comité Olímpico Peruano precisó que el viaje del presidente boliviano a la norteña ciudad de Chiclayo, subsede de los Juegos Bolivarianos, fue cancelada a última hora por complicaciones en su agenda.

Morales pretendía asistir al partido de las semifinales del fútbol femenino que las bolivianas perdieron hoy ante la selección de Venezuela por 3-2.

La selección femenina sub-20 de Bolivia disputará el lunes frente a la de Ecuador la medalla de bronce de los juegos. EFE