Schalke 2-0 Borussia Dortmund: ‘La batalla del Ruhr’ se queda en casa

Una vez más volvía a tener lugar el Revierderby. Una vez más se enfrentarían dos equipos históricos del fútbol alemán, Schalke y Dortmund, y una vez más el cielo del deporte rey abría sus puertas para la llegada de nuevos héroes que escribieran su nombre en los libros.

En el lado local estaba el Schalke. Claro beneficiado de aquel empate que cavó la tumba de Peter Bosz en Dortmund. Bajo el mando del ya archienemigo aurinegro Domenico Tedesco, los ‘mineros’ salían con intrigas de repetir aquel paseo visto en el segundo período en el Signal Iduna Park para así afianzarse con el liderato de la liga de los mortales.

En la otra mitad del campo, un Borussia en tiempos inciertos. Un entrenador con un pie y medio fuera de Westfalia para la temporada próxima debía evitar a toda costa la debacle protagonizada por su antecesor en el banquillo ‘borusser’. Para ello, encomendarse a su estrella Reus y a su activo más determinante arriba, Michy Batshuayi, era más que una necesidad para asaltar la trinchera del general Naldo.

Los ‘reales azules’ fueron los que acapararon la posesión de balón durante los primeros compases de esta ferviente batalla. Los jinetes Caligiuri y Schöpf fueron claves tanto en la defensa como en el ataque de su equipo. Estar tan cerca de los límites laterales del campo logró abrir espacios en la última línea de los visitantes, que tuvieron que recurrir a las ayudas de una torre llamada Ömer Toprak que se empleó a fondo para mantener segura su portería.

Precisamente fue el carrilero austríaco quien desenvainó la espada primero con un disparo lejano que fue repelido por el guardián ‘borusser’. Los ‘mineros’ no se quedaron ahí y siguieron apretando a su rival con una presión que provocó que el comandante Peter Stöger se quedara sin ideas durante gran parte del primer acto. De esta manera, el ex-técnico del Colonia acabó viendo a su equipo encerrado atrás.

Thilo Kehrer volvió a dar el aviso catapultándose para rematar solo un centro que se marchó por encima de la portería de Roman Bürki. Tras esto, los caballeros de la armadura amarilla despertaron y ofrecieron un juego de transiciones que no fue muy efectivo. La única ocasión llegó de una falta botada por Marco Reus. Una flecha desde la frontal que se detuvo gracias al guantelete de un Ralf Fährmann que tuvo que volar para atajarla.

El resto del primer período se caracterizó por las pugnas entre soldados de ambos ejércitos. Muchos duelos individuales terminaron transformándose en faltas que un permisivo juez no sancionó con tarjeta. El Borussia propuso una paz momentánea hasta el final de este acto inicial rechazada por sus contrincantes, que encendieron todas las voces de su feudo con otra ofensiva fallada por Yehven Konoplyanka. Tras esto, el colegiado envió a ambos conjuntos al descanso.