Cristiano Ronaldo cobró a través de una sociedad irlandesa

Multisports & Image Management (MIM) Limited es la empresa irlandesa que ha utilizado Cristiano Ronaldo durante los últimos años para cobrar sus multimillonarios acuerdos con grandes marcas a cambio de prestar su imagen. Según cuenta ‘El Confidencial’, el portugués canalizó los ingresos de Nike, Unilever, Kentucky Fried Chicken (KFC), Konami y Toyota Thailandia a través de dicha sociedad.

Los documentos publicados por Football Leaks en 2015, a los que ha tenido acceso dicho diario digital, revelan la trama del astro del Real Madrid.

La empresa por la que cobra Ronaldo fue constituida en 2004 y tiene al frente a Andy Quinn, un abogado de Irlanda nacido en 1967 sin ninguna relación aparente con la estrella portuguesa. Sin embargo, MIM Limited llegó a un acuerdo en 2012 donde se confirmaba que la empresa está “autorizada para explotar y conceder derechos sobre la imagen, nombre, palabras (habladas o escritas), firma, información biográfica, fotografías y vídeos (…) que identifiquen al futbolista profesional Cristiano Ronaldo Dos Santos Aveiro”.

Facturando a través de MIM Limited las ventajas fiscales son evidentes. Irlanda es el país de la zona Euro con el Impuesto de Sociedades más bajo con un 12,5%, la mitad que en España. Oficialmente, Irlanda no es un paraíso fiscal aunque en la práctica puede encasillarse en esa categoría por su ínfimo Impuesto de Sociedades.

Hacienda ha endurecido sus estándares en lo que a derechos de imagen se refiere, como se observa en los casos de Messi o Macherano y la reciente petición de cárcel para Samuel Eto’o. La Agencia Tributaria suele inspeccionar cuando estos se cobran a través de un país distinto al de residencia, más aún cuando se factura a través de una sociedad mercantil.

A su juicio estos ingresos deben incluirse en el IRPF por lo que Ronaldo debería haber abonado un 43,5% en impuestos, un 31% más de los tributado en Irlanda.

Según ‘El Confidencial’, Ronaldo ha declarado ser dueño de las acciones de MIM Limited, por lo que Hacienda solo le perseguiría por la vía administrativa, descartando la vía penal. Si la Agencia Tributaria encontrara irregularidades el expediente se cerraría con la devolución de las cuotas cuestionadas y una sanción económica.

JG