Líder acusador: Por qué Mascherano dice que Messi no es la solución y crítica al sistema

El vestuario fue muy duro, se habló muy poco”, desliza Paulo Dybala, mientras mastica ese sabor agridulce que le dejó su primer partido con la selección argentina en suelo cordobés, su suelo. Sergio Agüero , en cambio, no puede disimular lo que hizo minutos antes en la intimidad del plantel: llorar. Con sus ojos rojos, sólo puede asumir el flojo partido del equipo, su flojo partido individual. Javier Mascherano, con la paciencia de siempre, se detiene cada pocos metros y brinda el análisis más racional sobre el juego, ese al que nos tiene acostumbrados. El golpe se siente, las urgencias dicen presente. La situación no es la deseada.

Tras la derrota 1-0 frente a Paraguay, por las eliminatorias sudamericanas, fueron pocos los futbolistas que decidieron hablar con los medios. A esta lista se la suma Martín Demichelis, que también trató de encontrarle una explicación. Lo cierto es que todos coinciden en un punto: el equipo nunca supo a qué jugar en este partido ni en el anterior. Y, además, esta desorientación deportiva llega a un mes de la doble fecha FIFA más exigente de lo que va del año: Brasil, en Belo Horizonte (el 10 de noviembre), y Colombia, en San Juan (el 15 de noviembre).

 

JG