David Morales: “Es mejor prevenir que lamentar”

En todo proceso existen ese número de resultados que permiten evaluar la efectividad con la cual se está trabajando. Producto de ello nos damos cuenta de lo útil que puede llegar a ser tomar ciertas medidas necesarias para conseguir el éxito.

Justamente eso es lo que ocurre en los equipos a nivel del campeonato nacional, los cuales analizan sus resultados en las primeras fechas del torneo para evaluar si el sendero que decidieron tomar en consideración a inicios de temporada fue el apropiado, o si es necesario realizar un cambio leve o radical con el fin de alcanzar los objetivos planteados.

Cuando los números no se presentan hay que tomar medidas importantes, con el fin de tomar un rumbo que te aleje del abismo al cual todos temen, como lo es el descenso. Nunca en la historia de nuestro de país se presentó un equipo que en las seis primeras jornadas no logre marcar, aquello es algo que hace treinta y cuatro años con Everest le llevó al descenso con apenas los cinco primeros juegos sin marcar. Ahora en el caso de River Ecuador, quien rompió esta estadística, se presenta en un encuentro en casa ante un debilitado Fuerza Amarilla, en comparación al año pasado, y no pudo más que sacar un débil punto que lo ubica entre los últimos lugares de la tabla de posiciones.

Seguramente José Julián Aguilar, Miguel Ángel Loor y compañía, no se vieron en una circunstancia como esta cuando valientemente decidieron asumir un equipo guayaquileño con poquísima hinchada y que en las dos temporadas previas no sabía nada más que sostener la categoría y luchar en algo por llegar a Copa Sudamericana. Pero la decisión de contratar a un entrenador español como Ángel Gómez, al menos en números, muestra que no fue la más apropiada.

Con apenas cuatro empates y tres derrotas no compara numéricamente en nada a lo hecho en años anteriores, donde por lo menos existieron una o dos victorias jugadas siete jornadas de campeonato. Renovar el plantel desde el arquero, la línea con vocación defensiva y proyección al ataque fueron acertadas, pero no con un entrenador que al momento no ha sostenido siquiera su territorio con jugadores que han marcado un gol y han recibido nueve tantos.

Las próximas jornadas son complicadas para la ‘fuerza roja’ del Guayas porque tendrá que visitar a un urgido de triunfos como lo es Clan Juvenil, recibir a un buen visitante como lo es Macará. Luego de ello visitar a El Nacional y recibir al siempre intrépido Deportivo Cuenca. Para al menos decir hasta ese momento que no fueron once jornadas desperdiciadas será necesario que se tomen medidas mayores, caso contrario los puntos perdidos en el primer trimestre puede pasar una enorme factura en la tabla acumulada a final de año.

David Morales