Con goles de Origi y Milner, Liverpool venció 2-0 a Sunderland y es líder de la Premier League junto al City.

El Liverpool consiguió una victoria sufrida ante un Sunderland que aguantó con un férreo planteamiento defensivo. Los de Merseyside no se descuelgan de la puja por el liderato a la espera de la resolución del derbi de Londres

Llegaba el Sunderland a Anfield con su breve, pero mejor racha de la temporada. Tras la victoria ante el Hull City, los de David Moyes han abandonado la última posición, cediéndosela al Swansea y buscaban prolongar su buen estado ante el segundo clasificado. El Liverpool, que abandonó el liderato por su pinchazo ante el Southampton, no quería sorpresas ante un Sunderland que se encomendaría a Defoe para rascar algún punto. La baja más destacada fue la de Lallana y en cuya posición tomó el relevo Wijnaldum. En cuanto al cuadro visitante, Djilobodji no pudo estar con el Sunderland por acumulación de tarjetas.

No se equivocaba Jordan Henderson cuando tras el partido contra el Southampton afirmaba que lo que siempre íbamos a ver a partir de ahora era un autobús defensivo esperando al Liverpool. El inicio del partido cumplió el guión: el Sunderland, aferrado al contra ataque, muy retrasado y cerrando todos los espacios a los de Klopp. Los atacantes no se quedaron con otra opción que confiar en su puntería desde la lejanía y en disfrutar de una posesión que ya es el rasgo más elemental de su estilo.

Buscaba el premio el Sunderland en el fallo del contrario. En una defensa de un saque de esquina, al cuarto de hora de juego, Pienaar aprovechó el fallo de Clyne para asustar a Anfield. Karius apareció y arregló el desacierto de su defensa. Se envalentonó el Sunderland a partir de esta ocasión y optó por confiar en los balones largos y en Defoe. Siguió su plan el Liverpool en estos casos, intensidad, verticalidad tras los robos y sobre todo variedad. Esta última estaba reflejada en las oportunidades a puerta, que llegaban de las botas de todo aquel jugador ‘red’ que tenía algún espacio.

Las malas noticias llegaron para el Liverpool con la lesión de Coutinho. Treinta minutos aguantó el brasileño hasta que su tobillo se dobló y su partido terminó. Salió en camilla, con las manos en la cara y con la ovación de Anfield. Tras este parón la tuvo Lovren, que se quedó solo en el área y metió un testarazo que salió rozando el palo. Se creó cierto paralelismo entre el encuentro del Southampton y el que se estaba jugando. Demasiadas ocasiones y poca efectividad. Este hecho conjugado con la lesión de su estrella dejó con un poco de menos vida al Liverpool, que no logró inaugurar el marcador pasados los cuarenta y cinco minutos iniciales.

Comenzó de la misma manera el equipo local la segunda parte, pero esta vez, con una ligera diferencia. Las oportunidadades iban acompañadas ahora de mucha más presión, lo que permitía al Liverpool meterse más claramente dentro del área rival. Esto se tradujo en ocasiones que eran medio gol, como la que tuvo Wijnaldum. El ex del Newcastle hizo una pared con Emre Can, que con un habilidoso pase que fue por encima de la defensa del Sunderland, dejó solo prácticamente a Wijnaldum, que la mandó fuera. Ante el dominio ‘red’ a Moyes y sus hombres no le quedaba otra que esperar el fallo pero el contra ataque no salía hoy.

El Liverpool estaba masticando mucho el partido y Klopp reaccionó. Volvió el alemán con sus clásicos gestos a la grada, incitando al público a alentar a los suyos ante el nuevo pinchazo que se avecinaba. Entre ocasión y ocasión desperdiciada el los ‘Black Cats’ aprovecharon para meter miedo. Anichiebe mareó a la defensa local en la primera ocasión clara del Sunderland en todo el partido.

Pasaban los minutos y la variedad de ocasiones falladas crecía. Anfield se desesperaba porque no veía un resultado justo. Tuvo que llegar la fortuna y Divock Origi que con un centro chut desde el lateral izquierdo del área logró batir al guardameta del Sunderland. El belga se reivindicó, aprovechó su sustitución por Coutinho, y se ganó escuchar su nombre coreado. A partir de ahí el Liverpool se relajó y abandonó la desesperación. El Sunderland adelantó líneas y en un contra ataque obtuvo el penalti. Mané, con su velocidad, se adentró hasta el área y Ndong llegó tarde para parar al senegalés. Milner se encargó de anotar el segundo desde los once metros para sentenciar el encuentro.

No dio tiempo para más tras el penalti, que se anotó en el minuto noventa. Se coloca líder el Liverpool a la espera de lo que hagan los ‘blues’ en el derbi de Londres contra el Tottenham Hotspur. El Sunderland se hunde al liderato y acaba su buena racha tras la victoria del Swansea ante el Crystal Palace.

FICHA TÉCNICA
XI Liverpool: Karius, Milner, Clyne, Matip, Lovren, Henderson, Can, Wijnaldum, Coutinho (Origi), Firmino y Mané.

XI Sunderland: Pickford, Kone, O’Shea, van Aanholt, Pienaar, Denayer, Ndong, Watmore (Januzaj), Anichebe y Defoe.

Goles: Origi 1-0 (77′), Milner 2-0 (90′)