Uruguay logró un empate valioso en su visita a Colombia y sigue liderando las Eliminatorias

Colombia y Uruguay empataron por marcador de 2-2 en el estadio Metropolitano de Barranquilla en un encuentro que fue un auténtico vaivén de emociones, ocasiones y cambios repentinos en el marcador, con dos selecciones que, con estilos inversamente distintos, tuvieron en común el objetivo de hacer siempre daño al rival.

Corría el minuto 15 del primer tiempo cuando Colombia, que dominaba la posesión y llevaba la iniciativa del juego, abrió el marcador, luego de que Luis Fernando Muriel cobrara un corner desde la banda derecha y su compañero Abel Aguilar ganara un cabezazo en el corazón del área y cambiara la pelota hacia el segundo poste, para la algarabía de su público.

Los cafeteros siguieron con su mismo método, frente a una celeste interesada en llegar con un estilo frontal con el que apenas habían generado peligro, pero, al igual que hicieron ante Venezuela, en la primera clara que generaron, vacunaron.

Aprovechando un balón parado al 27, Carlos Sánchez guindó un centro desde la banda derecha, que Farid Díaz intentó rechazar pero, para su mala suerte, el esférico no se fue hacia enfrente sino que se metió en el corazón de su propia área, y allí, Cristian “Cebolla” Rodríguez la pescó, y con un testarazo, la mandó a guardar para el 1-1.

Segundo tiempo con sobresaltos

Durante la segunda mitad, Colombia continuó con su juego asociativo, apoyándose en Macnelly Torres, Edwin Cardona y Juan Guillermo Cuadrado, que trataban de alimentar a Carlos Bacca, en una fórmula con la que no conseguían batir nuevamente a Muslera.

Uruguay sufría, pero sacó a relucir a su artillería, y otra vez sacó petróleo con un balón parado al 73: Godín vio desmarcado a Cristian Stuani en la banda derecha y este, de primera con la cabeza, envió un pase en profundidad a Luis Suárez, que corrió a línea de fondo, y con un remate potente, rastrero y cruzado, se la cambió de palo a Ospina, que no tuvo otro remedio más que sacarla del fondo de la red, en un auténtico balde de agua fría en el calor de Barranquilla.

Aquello, sin embargo, no amilanó a Colombia, que se volcó al ataque en búsqueda de recuperar su honor y al menos salvaguardar un punto. Y lo logró. Al 84, desde la banda derecha, Cuadrado guindó un centro al punto penal para el central Yerry Mina, que subió a colaborar en ataque, y al igual que Aguilar en la primera parte, la cambió de palo y puso el 2-2 en la pizarra, en un compromiso en el que si bien los suyos no se llevaron la victoria, tampoco quedaron con el sabor amargo que les hubiera supuesto una derrota contra una celeste que demostró el porqué ha ocupado el liderato a lo largo de las Eliminatorias.