La crisis económica deja a Brasil más “vulnerable” frente al cibercrimen

Sao Paulo.- La crisis económica ha dejado a Brasil más vulnerable en la ruta mundial del cibercrimen, lo que facilitó que el país suramericano fuera objeto de tres grandes ataques globales de secuestro de datos en los últimos cuatro meses, según un informe publicado hoy.

Los ciberataques alcanzaron todo tipo de ordenadores, incluso de hospitales, dejando un perjuicio de miles de millones de reales y exponiendo la fragilidad de Brasil en este escenario, explicó a Efe Anderson Ramos, fundador de Mind The Sec, el principal evento corporativo sobre seguridad de la información en el país, que se desarrolla hoy en Sao Paulo.

Según Ramos, en tiempos de crisis aumenta la predisposición para cometer fraudes y las empresas contienen la inversión en seguridad y entrenamiento de personal, lo que deja a las compañías desprevenidas frente a nuevas amenazas, como el secuestro de datos o “ransomware”.

“La crisis ha creado una situación de dificultad económica y un aumento de los fraudes. Eso genera un aumento de la criminalidad en general”, explicó Ramos, en una entrevista a Efe.

La Mind The Sec, que se celebra en Sao Paulo, tiene como objetivo concienciar a los usuarios corporativos sobre la ciberseguridad y la importancia de que las empresas inviertan en la capacitación del capital humano.

El segundo “Informe nacional sobre concienciación corporativa en seguridad de la información”, divulgado hoy, señala que el 27 % de los gestores de dicha área, entre las 200 mayores empresas del país, registraron un aumento en el número de incidentes de seguridad en los últimos 12 meses.

El estudio también indicó que cerca del 58 % de las violaciones de seguridad son resultado de una falla humana en Brasil, mientras que en la mayoría de las empresas se invierte poco o nada en la concienciación de los funcionarios.

“Por más que los profesionales de seguridad de la información sigan actualizándose y las empresas continúen invirtiendo en nuevos mecanismos para proteger el negocio de forma maliciosa, los criminales han encontrado nuevos espacios”, explicó Ramos.

Según el informe, el 70 % del mercado tiene políticas de seguridad de información, pero el 75 % de los colaboradores de las empresas tienen poco o ningún compromiso con esas políticas.

El resultado, de acuerdo con el documento, es un aumento de amenazas cada vez más sofisticadas y más destructivas para las empresas.

Según el informe Cost of Data Breach 2016, del Instituto Ponemon, el perjuicio medio causado por las violaciones de datos llegaron a los 4,31 millones de reales (alrededor de 1,43 millones de dólares) por año en Brasil.

Debido al elevado gasto que supone la seguridad, las pequeñas y medianas empresas optan en su mayoría por no invertir en soluciones de combate a los ataques virtuales y, como consecuencia, son presas fáciles de los ciberataques.

“Como muchas de esas pymes no cuentan con un área de tecnología e información dedicada a realizar copias con frecuencia acaban perdiendo todas las informaciones, incluyendo las más sensibles”, resalta el informe.

Anderson alertó sobre el incremento de nuevos ataques de “ransomware” (secuestro de datos) y la “popularización” de los códigos maliciosos en los próximos años para cometer lo que hoy se conoce como “crímenes comunes”.

“En un plazo de diez a veinte años habrá una migración de la criminalidad para el ambiente digital, donde los delincuentes corren menos riesgos y es más difícil probar la autoría del crimen”, señaló Anderson. EFE