Cómo la carne de cerdo pasó a estar cerca de convertirse en la favorita de los EEUU

Durante mucho tiempo partidarios del pollo y la carne de res, ahora los estadounidenses están comiendo más carne de cerdo que nunca. Granjas flamantes como Iowa Select, a una hora al sur de Des Moines, han invertido USD 20 millones en sus instalaciones para satisfacer la creciente demanda de todo lo vinculado al mundo porcino, desde panceta hasta orejas de cerdo.

Sólo en Iowa, las empacadoras de carne han inaugurado recientemente mataderos valuados en más de USD 500 millones. El Departamento de Agricultura de EE.UU. pronosticó que para finales de 2018 la producción de carne de cerdo en el país será igual a la de la carne de res, aunque ninguna logra rivalizar todavía al sector avícola.

Parte de esa demanda vendrá de mercados extranjeros en crecimiento. Pero los estadounidenses han desarrollado un nuevo gusto por el cerdo, especialmente el tocino. Según la firma de estudios de mercado Euromonitor, las ventas de cerdo en EE.UU. han subido 20% desde 2011.

“Más personas están comiendo en restaurantes, y el cerdo está en una buena posición en el sector de servicios de alimentos”, dijo Dennis Smith, corredor de bolsa y analista de Archer Financial Services. “Mira todo el tocino que están poniendo en las hamburguesas”.

Smith y otros conocedores de la industria porcina explican que una confluencia de factores parece estar detrás de la creciente popularidad del cerdo. El tocino es de hecho uno de ellos: El invierno pasado, la demanda creció tanto que el abastecimiento de panceta de cerdo alcanzó su nivel más bajo en 50 años, provocando temores (infundados) de una escasez de tocino.